PRISMA
¡EL AGUA SE ACABARÁ!
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Aunque usted no lo crea... un reciente estudio de la FAO concluyó de forma alarmante que en el año 2025 más de 1.800 millones de personas vivirán en países donde la falta de agua será catastrófica, debido a que el incremento en el consumo de agua en el último siglo ha sido dos veces mayor al que corresponde a la población mundial.
Así es... ¡el agua se agota! En un mundo que está cubierto en sus dos terceras partes por agua puede parecer un contrasentido mencionar que el difícil acceso al agua potable es la causa de enfermedades y miseria para 1.500 millones de personas, pero eso ya es una realidad, sin embargo, muchos costarricenses no le damos su verdadero valor porque pensamos que hay demasiada y que difícilmente eso ocurrirá, pero recuerden que antes era gratis, después la vendían por metro cúbico, ahora la venden en botellas, quizá muy pronto será más cara que la champaña.
Lastimosamente, estas noticia pasan sin pena ni gloria porque posiblemente lo mismo fue comentado hace 50 o 100 años; y hoy, ¡que más da! “Si de por si de aquí a que eso ocurra muchos de nosotros ya ni estemos”. Es lamentable que este sea el pensamiento de más de un costarricense irresponsable con él mismo, y con las futuras generaciones. Cómo es posible que a estas alturas del siglo XXI todavía algunos ticos piensen que el agua es un recurso inagotable.
Por qué no queremos entender que el agua es señal por excelencia de toda forma de vida. Hasta ahora se pensaba que la cantidad de agua existente resultaba interminable. Pero la realidad es muy diferente, llegará el día en que este inapreciado recurso escasee o no resulte apto para el consumo humano.
Los ticos aún no tenemos claro el verdadero valor del vital líquido, tal vez porque antes no se pensaba en lo que llegaría a valer un recurso tan importante y que tenemos todavía en abundancia. “El agua es oro blanco”, y por eso nuestros gobernantes deben asegurarle al país una verdadera protección a este recurso, lamentablemente, todavía no estamos preparados legalmente para castigar a quienes contaminan las fuentes acuíferas. Y mientras tanto se sigue envenenando el agua, y se talan los bosques que protegen las nacientes hasta que estas se sequen. Estos crímenes quedan impunes, cuando el castigo debería ser más severo porque atentan contra la existencia de la humanidad.
Pero como vamos a tener una cultura del agua si todavía nos enojamos cuando nos instalan un medidor para que utilicemos el recurso a conciencia.
Es importante hacer un alto en el camino y reflexionar sobre un tema que genera gran preocupación en el mundo. No esperemos a que desaparezca el agua para empezar a cuidarla, no pasemos a la historia como la época en que vivieron en la Tierra los humanos más irresponsables.
Hoy 22 de marzo, Día Mundial del Agua es un momento propicio para que los diferentes Estados realicen actividades concretas para fomentar la conciencia pública y que el ser humano entienda la importancia de la conservación y desarrollo de los recursos hídricos que contribuyen a la productividad económica y al bienestar social.
Este año, el lema de las celebraciones es “afrontando la escasez del agua”. La idea es hacer hincapié en la importancia creciente de la falta de agua a nivel mundial y la necesidad de una cooperación y una integración mayores que permitan garantizar una gestión sostenible, eficiente y equitativa de los escasos recursos hídricos.