• Madre pide ayuda para darles tratamiento especial
GEMELOS TICOS DE 11 AÑOS PESAN 280 LIBRAS CADA UNO
Betania Artavia
bartavia@diarioextra.com
Fotos Héctor Rodríguez
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Doña Silvia se levanta a las 3 de la mañana para alistar a sus hijos e irse a trabajar, ya que por la obesidad los gemelos necesitan ayuda para vestirse y hasta ponerse los zapatos.
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Doña Silvia Ramírez tiene una vida muy pesada y es que debe atender a sus gemelos, quienes figuran entre los niños más pesados del país y no es que sean de carácter difícil, sino que sufren un sobrepeso excesivo.
Con apenas 11 años, sus tesoros son unos pequeños gigantes. Jean Carlo pesa 280 libras y mide 1.65; Jean Paul, su hermano gemelo pesa 278 libras y mide 1.70. Además, Jean Carlo tiene problemas de aprendizaje y dificultades en sus piernas para caminar.
Los gemelos nacieron a los 7 meses de gestación y tenían un tamaño y peso normal. Su problema de sobrepeso se presentó a partir de los dos años y medio, y aunque su madre los ha llevado a control en el Hospital de Niños, afirma que no tiene los recursos para someterlos a un régimen de pérdida de peso con nutricionista y tratamiento.
“Me preocupa mucho su salud, por eso es que busco ayuda. No tengo como pagarles un nutricionista ni los exámenes de endocrinología para saber que es lo que ellos tienen. Si alguien les hace los exámenes y me dicen que tengo dos pequeños gigantes sanos, estaría feliz, pero realmente no creo que así sea, y ese es mi temor”, comentó doña Silvia.
Asegura que en el Hospital le dijeron que los niños eran normales y solo debía mantenerlos en un régimen de dieta y actividad física, ella lo ha intentado, pero sus recursos no le permiten mantenerlos con un nutricionista y está segura que por la ansiedad que sufren sus hijos, no es tan simple de controlar solo con dieta.
El sobrepeso es un problema mundial, recientemente salió en Inglaterra el caso del niño Connor Mc Creaddie, de 8 años y con 90 kilos de peso, que desató la polémica cuando su madre permitió que la dieta del niño se convirtiera en un show de televisión, agravando los problemas de autoestima del menor.
“Yo trato de que ellos no coman de más, pero es muy difícil porque sufren mucha ansiedad, si los dejo ellos se desayunan un baguette cada uno, pero yo no se los permito, por su bien, no quiero que sigan engordando para hacerlos famosos como la señora de Inglaterra, yo me preocupo mucho por su salud”, comentó doña Silvia.
SITUACIÓN ANGUSTIANTE
La situación que vive la familia de doña Silvia es realmente angustiante, ella labora en Acueductos y Alcantarillados, donde en varias ocasiones fue trasladada de puesto por los frecuentes permisos que solicitaba para llevar sus hijos a citas médicas o a citas en la escuela.
“Hasta ahora encontré tres ángeles que son mis nuevos jefes, don Luis Alvarado, don Hermes Alvarado y don Marcos Quesada, ellos me dijeron que no me preocupara si necesitaba acompañar a los gordos a alguna cita no había problema, siempre que después me quedara a terminar el trabajo, y eso ha sido un gran alivio”, explicó.
Pero además del problema de tiempo, tiene el problema económico, ya que para una madre sola ver por tres hijos es muy difícil. Su salario está muy comprometido debido a los intentos que ha hecho por encontrar el problema de los gemelos y corregirlo, sin tener éxito.
“A mi me encantaría ir a comprar un diario al Palí, pero no puedo, el salario no me lo permite. Vamos viviendo con lo que sacamos de la pulpería conforme se va necesitando, no tenemos lujos, somos una familia humilde, pero vivimos felices porque nos tenemos unos a otros y nos amamos.
Todos los días le doy gracias a Dios por haberme dado hijos especiales, mis dos gorditos con discapacidad y mi hija mayor, que es mi mano derecha”, comentó doña Silvia.
Y es que su hija Jocelyn comparte con ellas las obligaciones de la casa, ella está cursando el noveno año en el programa Nuevas Oportunidades, para poder ayudar a su mamá con las tareas de la casa y el cuido de los gemelos, quienes aunque son mucho menores que ella, ya también la superaron en tamaño.
“Yo me desespero porque quisiera salir a trabajar para ayudar a mami, pero no quiero dejar de estudiar, quiero algún día ser criminóloga o estudiar educación especial. Además se que mami me necesita en la casa para ayudarle con los gemelos”, comentó Jocelyn.
Vestir a sus hijos también resulta muy caro, ya que sus zapatos son muy grandes y a Jean Carlo debe pagarle a hacer ortopédicos. La ropa también es de tallas muy grandes por lo que debe pagarla a hacer. Solo en pantalones para la escuela gastó ¢75 mil, y los zapatos ortopédicos le cuestan ¢40.000.
La única ayuda que tiene para sufragar un poco los gastos es una beca de ¢7.000 para su hija, y otra de ¢15.000 para uno de los gemelos, y afirma que cuando solicitó en Fonabe para el hermanito le dijeron que la compartieran.
“Ellos son gemelos y comparten todo, pero en la buseta me cobran por cada uno, y no puedo mandarlos solos a la escuela, ni a pie porque Jean Carlo no puede caminar mucho”, comentó.
¡APENAS CABEN EN LA CASA!
La familia alquila una casita pequeña que es lo que pueden pagar- y allí apenas caben, porque el espacio es muy poco. En uno de los dos cuartitos apenas entran las camas para los gemelos, y ya casi no entran en las camas individuales, si crecen un poquito más, sus pies se salen.
Doña Silvia se las ingenió para hacerles un agregado en el centro de ambas camas de manera que los pequeños gigantes puedan estar más cómodos.
En la salita solo entran los sillones y el televisor. De la cocina ni se diga, la familia come reunida alrededor del desayunador, donde sus “gorditos” se deleitan con arroz, frijoles y mayonesa. Aunque también comen ensaladas y todo lo que su madre con mucho amor les prepare.
“Como no les damos mucho, porque no queremos que sigan engordando, ellos se las ingenian para irse donde las tías o la abuela para buscar algo más, pero es por el mismo problema de ansiedad, si ellos tuvieran tratamiento sería diferente”, comentó la angustiada madre.
El baño es otro problema, porque Jean Carlo además del sobrepeso, tiene un problema en sus piernas, por lo que su madre debe ayudarle a bañarse y vestirse, así como aplicarle cremas para que no se vaya a quemar.
Doña Silvia se levanta a las 3 de la mañana para preparar el almuerzo y las meriendas de los gemelos, y después dedicarse a ayudar a Jean Carlo a alistarse para irse a la escuela, porque necesita ayuda no solo en el baño sino para vestirse y ponerse los zapatos.
“He hecho muchas veces las gestiones para conseguir un bono y no ha sido posible, siempre aparecen trabas, he sacado los papeles un montón de veces y nada. Yo desearía poder tener a mis hijos en un espacio más cómodo, son chicos con discapacidad que necesitan estar mejor, pero no ha sido posible”, recalcó doña Silvia.