PRISMA
TAIWÁN Y LA NUEVA CARRETERA A SAN CARLOS
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Para que no empiecen a cuestionarse ¿por qué será que Mario defiende esa zona? Les confieso que soy sancarleño, a mucha honra. Así es... nací en un pequeño pueblo de la zona norte llamado Los Chiles de Aguas Zarcas, y desde que tengo memoria leo en las vallas publicitarias, ubicadas a la orilla de la calle, o en las calcomanía pegadas en los servicios de transporte “San Carlos necesita una nueva carretera”, sin embargo, con el pasar de los años hemos visto como se hacen rifas, se cobra un peaje “voluntario”, y los diferentes gobiernos repiten que “el sueño sancarleño se convertirá pronto en realidad”, pero el proyecto eterno continúa durmiendo el sueño de los justos.
No comprendemos por qué una de las zonas más prósperas de Costa Rica, de donde se extrae la gran mayoría de carne, leche y agricultura para el consumo nacional y, por supuesto, para la exportación, se mantiene detenida porque no hay quien decida de una vez por todas eliminar tanta traba para que por fin la carretera sea realidad.
Los dineros recolectados para la construcción de la nueva carretera desaparecieron como por arte de magia, seguramente están en el bolsillo de algún vivazo que se ofreció para administrarlos, descubriendo luego que era mejor no devolverlos ya que de todas formas en este país las sinvergüenzadas son escondidas y las pocas que se destapan se olvidan en tres días.
Lo peor del caso es que cuando por fin aparece un gobierno amigo y nos regala un montón de millones de dólares para hacer una carretera tan importante... ocurre lo inimaginable. Las autoridades del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) dicen que los diseños de la vía están mal hechos, poniendo en riesgo la vida de las personas. Pregunto ¿y dónde estaban los personeros del MOPT cuando diseñaban la obra? ¿Por qué esperaron a que terminaran los diseños y cambiara el Gobierno para hablar? ¿Será que ni cuenta se dieron? No sabemos, pero si los trabajadores son los mismos que se mantienen en el MOPT en este momento, yo los despediría inmediatamente por holgazanes e irresponsables.
Pero bueno..., por dicha los integrantes del gobierno de La República de China en Taiwán son buenos amigos, y nos tienen paciencia. La empresa RSEA, encargada de entregarnos la obra terminada, modificó los diseños originales e incluyó las correcciones solicitadas por el MOPT a finales del año pasado, entregándolos nuevamente a ver si por fin son aceptados como definitivos o, por el contrario, alguien pondrá una nueva objeción.
Ojalá que a ningún “atarantado” se le ocurra interponer un recurso ante la Sala IV con el fin de detener las obras, porque la nueva carretera a San Carlos, la cual medirá 30 kilómetros, reducirá en 45 minutos el viaje a Ciudad Quesada. ¡Eso es una maravilla generadora de progreso!
Las autoridades del MOPT deberán buscan el dinero faltante para terminar de financiar la obra, porque Taiwán no tiene la culpa que los atrasos hayan incrementado el valor original de $61 millones, y que fueron financiados gracias a un préstamo por $35 millones y una donación de $15 millones provenientes de la República de China. Ahora, seguramente a los $11 millones que tenía que aportar Costa Rica habrá que agregarles una platita adicional, pero salados, porque los sancarleños queremos la carretera ya, no estamos dispuestos a pagar la irresponsabilidad de otros.
Por dicha la empresa taiwanesa RSEA, la cual levantó el puente sobre el río Tempisque, es la misma que construye la ansiada carretera, porque pese a todos los obstáculos no ha detenido los trabajos, y la obra estará lista en el tiempo prometido.