• Ceremonia de vestición se realizará el 1º de agosto
ALISTAN CIENTOS DE VESTIDOS PARA LA NEGRITA
Betania Artavia
bartavia@diarioextra.com
Fotos Adolfo Alvarado
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Doña Iris conserva con gran cariño y devoción este traje que fue utilizado por La Negrita durante un año.
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Pese a que este año la ceremonia de vestición de la Patrona de Costa Rica será un poco diferente a la de años anteriores, siempre los miles de fieles que le ofrecieron llevar en pago a un favor concedido o con una petición un vestido lo podrán hacer.
Doña Iris Fernández, quien se dedica desde hace muchos años a elaborar vestidos para La Negrita, comentó que ha confeccionado como cien trajes, porque los fieles no se han desmotivado por el cambio, por el contrario, mantienen la fe en que las bendiciones de la Virgen les llegarán.
“Yo creo que más bien vendrá mucha gente más que en años pasados porque antes mandaban los vestidos con algún familiar y ahora más personas se motivarán a venir para tener en sus manos el vestido cuando se da la bendición”, explicó doña Iris.
La costurera de la Virgen, como se le conoce en Cartago, tiene 8 años de dedicarse a coser los trajes que cientos de personas compran para llevarle a “La Negrita” en pago por alguna promesa.
Ella inició cuando elaborando vestidos a puro ojo, como ella misma dice, hasta que el padre German le prestó un molde y con ese sacó la muestra para hacerle el primer traje a la medida a la Patrona.
Después de ese momento, fue perfeccionándose y elaborando cada vez más detallados vestidos, tanto así que trajes suyos han sido seleccionados en dos ocasiones para que los utilice la imagen, uno lo presentó ella a título personal y otro lo hizo por encargo.
HA HECHO MÁS DE CIEN ESTE AÑO
Este año ha elaborado más de cien vestidos para la Patrona, pese a que ya no se le probarán a la Virgen, sino que todos serán bendecidos durante la ceremonia, el fervor en los fieles no ha disminuido.
“Llevó dos días acostándome a las 3 de la mañana para terminar los trajes que tengo encargados, porque también estaba haciendo los trajes de los diáconos que se ordenan. Creo que son más de cien los vestidos que he hecho este año”, comentó doña Iris.
Un pequeño cuarto, una mesa y una máquina de coser son suficientes para que sus talentosas manos den vida a las creaciones todas en trajes de glipiur, satín y organzas, además sus diseños incluyen bordados que paga a hacer en otro lugar, porque sus manos ya no pueden bordar, comentó.
El proceso de cada traje es lento y complejo, ya que los trajes forrados llevan cinco capas, la que se ve es la de organiza y las otras contribuyen a darle la forma. Pero también elabora otros más sencillos de una sola capa.
Para este año la innovación son los trajes en tonos pastel como el rosado, además de los tradicionales trajes blancos y dorados que están entre los preferidos de los fieles para adornar a su Negrita cuando se acerca el día de su fiesta.
HACE TRAJES TODO EL AÑO
Doña Iris hace trajes para la Virgen durante todo el año, y no solo en julio o agosto, según comentó desde enero le llegan los encargos y aunque procura tener siempre trajes disponibles para quienes llegan de improviso, a veces no le da tiempo.
“Yo ya no tengo trajes, solo los encargados que estoy terminando, pero no me va a dar tiempo de hacer más”, detalló.
Confiesa que su fe en la Virgen es muy grande y por ello, aprovechando sus habilidades para la costura combina el cuido de los nietos con la elaboración de los pequeños vestidos, pidiéndole cada día que un hijo suyo vuelva a la religión católica.
¡NO ES UN CONCURSO!
El párroco explicó que elaborar un vestido para la Virgen debe ser un acto de fe y no una especie de concurso como pareciera haberse convertido, donde las diferentes personas llevan trajes para ver cual es el ganador.
Cada año se crea toda una expectativa sobre quien elaboró el vestido que fue escogido para la Virgen, dado que será el que la Patrona utilice durante todo el año, luego el vestido es devuelto a sus creadores quienes lo conservan como reliquia por haber estado sobre la imagen aparecida desde el cielo.
Año con año se ha ido incrementando considerablemente la cantidad de vestidos que llevan los fieles, y todos debían colocársele a la imagen durante la ceremonia de vestición, para al final, dejar el traje seleccionado.
En el año 2005 llegaron 600 vestidos, y el año anterior se duplicó, fueron 1.200 los trajes de 20 centímetros que llegaron a los pies de La Negrita para participar en la escogencia, por lo que al probar cada uno en la imagen durante la misa solemne se extiende mucho, y ya los fieles están cansados.
¡SÍ ESTRENARÁ VESTIDO!
No porque en esta ocasión los trajes de los fieles no se le prueben a la Virgen, no significa que ella no estrenará un vestido especial para su fiesta, al contrario, según indicó el padre Solórzano, se escogieron tres personas diferentes para elaborar los trajes que se le probarán a La Negrita.
Esos tres vestidos se le probarán durante la misa de vestición y se le dejará el que han escogido para que la Patrona luzca hasta el próximo 1 de agosto.
Extraoficialmente se rumora que fue a una congregación de monjas a la que se le asignó la misión de preparar los vestidos para la Patrona, con tres temas diferentes. Esos tres trajes se le probarán a la Patrona durante la ceremonia y posteriormente será la bendición para todos aquellos trajes, rosarios y otros objetos que las personas lleven con la fe de que sean bendecidos.
ASÍ ERA LA VESTICIÓN EN EL PASADO...
El párroco Solórzano explicó que la idea de colocar un traje entre la imagen y el esplendor se tomó en 1950, con el propósito de proteger la imagen del roce con el metal.
Esta ceremonia se realizaba en la sacristía en secreto, solo unas pocas personas participaban de ella.
“El estudio demuestra que se hizo en privado y fue hasta los años 80 en que se comenzó a hacer en una misa, donde la gente tuvo la oportunidad de ver esta vestición, siempre encargándosele a una persona que lo hiciera, y para el año 1996 fue cuando estando ya el templete afuera, la ceremonia se hizo más popular”, explicó Solórzano.
El éxito de la ceremonia de vestición fue tal, que en el año 2005 los fieles llevaron 600 vestidos, y el año anterior subió a 1.200, y continuar a ese ritmo de crecimiento es imposible, por ello se optó, tomando en cuenta la tradición, en volver a las raíces, aunque espera que las personas elaboren los vestidos con el mismo cariño y le sigan llevando muchos trajes a la Negrita, pero esta vez no se le probarán, sino que todos se bendecirán durante la misa.