• Dictó ayer el Tribunal Penal Juvenil:
15 AÑOS DE CÁRCEL PARA MENOR POR MASACRE EN CASA DE TOLEDO
MARCO LEANDRO
mleandro@diarioextra.com
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El 21 de marzo, minutos después de cometer el delito, Solís Arguedas, de 17 años, fue detenido y llevado al Hospital San Juan de Dios por presentar una herida de bala en el codo derecho y la espalda.
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Un joven de apellidos Solís Arguedas, de 17 años y acusado de dos delitos de homicidio calificado y un delito de robo agravado en la vivienda de Ricardo Toledo, ex ministro de la Presidencia, en la urbanización Geroma, en Pavas, fue condenado ayer a 15 años de prisión (pena máxima que se impone a un menor de edad).
Los hechos ocurridos el 21 de marzo causaron el repudio por cuanto es la primera vez que un menor de edad participa tan crudamente en un hecho de sangre fría.
Pese a que eran varios los homicidas, solo a uno se pudo detener e iniciar el proceso judicial previsto para menores de edad, que se realiza en forma privada entre los ofendidos, el acusado, la fiscalía y los jueces.
Los hechos se remontan al 21 de marzo de este año, cuando los hampones -que llegaron al sitio en un Hyundai rojo- aprovecharon la llegada a su residencia de Marta Lora, esposa de Toledo, para ingresar violentamente. A Lora le fracturaron la muñeca derecha, así como el brazo, además la golpearon con la cacha del revólver en la sien derecha. A la servidora doméstica, identificada solo como Ligia, los antisociales le propinaron dos balazos en el abdomen, falleciendo instantáneamente.
La segunda víctima fue identificada como Wernerd Bolh, de nacionalidad peruana y 48 años de edad. Bolh trabajaba en informática y residía en el tercer piso de los Apartamentos Geroma, ubicados diagonal a la casa de Toledo.
El abogado defensor Rodrigo Bonilla indicó que la familia del menor está muy afectada por esa situación, por cuanto ha sido blanco de amenazas por parte de los otros implicados en el caso.
Según se conoció, la fiscalía solicitó 71 años de prisión y la jueza Carmen Ureña tan solo lo condenó a 15.
A la hora de conocer el fallo, Ricardo Toledo dijo que por fin se le hizo justicia, no a él sino a la sociedad costarricense, por haber sacado de circulación a un individuo que amparándose en ser menor de edad asesinó a dos personas a sangre fría.
“No tengo cómo agradecerle a la fiscalía todo lo que hizo en este caso”, comentó Toledo.
SUCESOS EN RESUMEN
DETIENEN COLOMBIANO POR VENTA DE COCAÍNA
Un colombiano de apellido Vives, de 38 años de edad, fue detenido ayer en Playa Tamarindo, Santa Cruz, Guanacaste, como sospechoso de vender drogas en el lugar. La detención se realizó después de que se grabó un video donde el extranjero aparece vendiendo cocaína.
HAMPONES ROBAN ¢4 MILLONES
Cuatro cacos ingresaron ayer a un negocio de vegetales en Cartago y robaron ¢4 millones. Los antisociales le arrebataron el dinero al pagador de la empresa cuando se disponía a pagarles a los empleados. Los hampones ingresaron a la oficina donde estaba el dinero y encañonaron a los presentes.
A JUICIO POR MATAR DENTRO DE UN BAR
Un hombre de apellidos Madriz Hernández tendrá que presentarse el 23 de julio a las 8.30 a.m. al Tribunal de Juicio de San José, pues es sospechoso del homicidio de Javier Solano Robles. Los hechos ocurrieron el 16 de junio de 2001, después de una pelea entre la pareja del imputado y un grupo de mujeres en un bar ubicado en San Francisco, Dos Ríos.
MATÓ A REGLAZOS A SU PROPIO HERMANO
Un hombre de apellidos Vega Leitón será juzgado por el Tribunal de Juicio de Cartago el 25 de julio, a partir de las 8 a.m., por aparentemente asesinar a su hermano. Los hechos ocurrieron en diciembre de 2006, cuando al parecer el imputado llegó en estado de ebriedad a la casa y golpeó en varias ocasiones a su hermano, de 74 años, con una regla hasta matarlo.
UTILIZABAN TRAVESTIS PARA VENDER DROGA
A cuatro hombres de apellidos Porras Duarte, Alemán Vílchez, Navas Molina y Alpízar Barrantes y a una mujer de apellidos Jarquín Palma, sospechosos de conformar una banda dedicada a la venta de droga en la Zona Roja de San José, se les amplió seis meses la prisión preventiva mientras se investiga el caso. Ellos utilizaban a travestis como distribuidores de estupefacientes.