PRISMA
PAZ CON LA NATURALEZA
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
En estos días, cuando las personas de todo el mundo hablan y hablan sobre el calentamiento global, el hueco en la capa de ozono, la contaminación ambiental, de los mantos acuíferos, contaminación sónica, la acelerada deforestación, en fin…, de la contaminación total del planeta Tierra, nada más oportuno que la iniciativa del presidente Oscar Arias Sánchez de hacer un llamado por la Paz con la Naturaleza.
Y es que ningún país del mundo tiene más autoridad moral que Costa Rica para hacer una proclama de este tipo, porque aquí sí es verdad que -aunque haciendo de tripas chorizo- tenemos buena parte del país protegido contra los “delincuentes” que quieren acabar con la flora y la fauna de un solo porrazo. Los ticos hacemos un enorme trabajo por mantener un país verde, con mantos acuíferos abundantes, y en vez de cortar árboles sembramos, ojalá que este esfuerzo sea secundado por los países que más contaminan en el mundo, porque solo con la ayuda económica de ellos podremos hacerle frente a los enormes gastos que genera cuidar la belleza que Dios nos dio.
El espíritu de Paz con la Naturaleza es convocar a todos los países del Mundo a combatir las tendencias que buscan acabar con algo que es de toda la humanidad como son los recursos naturales. El esfuerzo conjunto busca despertar el sentido de responsabilidad y de solidaridad con las generaciones presentes para heredarle algo de lo que actualmente disfrutamos, a nuestros nietos y para lograrlo hay que implementar un proyecto de desarrollo humano en armonía con los procesos naturales, ya que es la única forma de que sean ambientalmente sostenibles. Esta es la pretensión del Gobierno de Oscar Arias, y por supuesto que todos los costarricenses responsables la apoyamos esperando que sea todo un éxito.
Ya es hora de que abramos los ojos... los científicos han advertido una y mil veces que estamos convirtiendo el planeta en un desierto inhabitable, pero nadie hace caso, ahí siguen unos y otros con el “porta’mi”, pues déjenme decirles que debería de importarles, porque buena parte de las enfermedades respiratorias, de la piel, y por supuesto, de los desastres naturales, son producto de la propia irresponsabilidad de quienes en algún momento pensaron que “esas cosas nunca me afectarán”, sufriendo hoy la pérdida de sus seres queridos, y sus hogares.
La permanente acción humana ha llevado al planeta a límites inimaginables, solo para que tengan una idea de la tragedia que vive el mundo, les cuento que la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio realizada el año 2005 reveló que el 60% de los ecosistemas que permiten la vida sobre la Tierra se están acabando a causa de la sobreexplotación, como si eso fuera poco, el cuarto informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático realizado este año, indica que el incremento global en la concentración de dióxido de carbono se debe principalmente a actividades humanas, esto ocurre porque “Raimundo y todo el mundo” piensan que el planeta no se acaba, olvidan que “todas las personas del mundo dependen por completo de los ecosistemas de la Tierra y de los servicios que éstos proporcionan, como los alimentos, el agua, la gestión de las enfermedades, la regulación del clima, la satisfacción espiritual y el placer estético”, pero además, el carácter limitado de los bienes y servicios que el planeta está en capacidad de suministrar a una creciente población humana colapsó, por eso la supervivencia de la humanidad está en “alitas de cucaracha”.
Por todo lo anterior, bien hace el presidente Arias al solicitar ayuda mediante su llamado de Paz por la Naturaleza, porque aunque todos tenemos alguna responsabilidad... las mayores reservas de biodiversidad y recursos naturales se encuentran en los países más pobres como el nuestro, mientras que la mayor cantidad de contaminación se origina en los países ricos, así que lo mínimo que pueden hacer es ayudarnos económicamente para conservar.
A ellos les conviene “aflojar la chequera, y a nosotros poner la mano”... no hay otra
salida.