• Una mujer murió en la travesía:
COYOTE TICO GUIABA EMBARCACIÓN DE ILEGALES QUE NAUFRAGÓ EN PANAMÁ
Fabián Meza
fmeza@diarioextra.com
Foto tomada del periódico Crítica, Panamá
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El tico Neftalí Zumbado Soto figura como uno de los responsables de transportar a 18 ecuatorianos ilegales que naufragaron en aguas del Atlántico panameño. En la travesía la ecuatoriana Martha Castillo, de 18 años, se ahogó y oficiales panameños trasladaron su cuerpo a un puerto de Colón, Panamá.
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El costarricense Neftalí Zumbado Soto, de 54 años, fue detenido como sospechoso de coyotaje en el Fuerte Sherman de la Base Naval Cristóbal Colón, en Colón, Panamá.
Las autoridades de ese país tienen a Zumbado como el responsable de guiar una embarcación que transportaba a 18 ecuatorianos ilegales, provenientes de Colombia, la cual se estrelló contra los arrecifes en Cayo Limón, Punta San Blas, en el Atlántico panameño, la mañana del domingo.
Con ayuda de turistas y oficiales del Servicio Marítimo Nacional se logró rescatar a 17 náufragos, solo la joven Martha Castillo, de 18 años, falleció ahogada en el lugar.
Según la investigación, Zumbado Soto tenía el contacto hecho para que los sudamericanos entraran a Panamá de forma ilegal, pasaran a suelo costarricense y de ahí con documentos falsos abordaran un avión con destino a Norteamérica.
El maquinista de la embarcación y otro coyote dejaron abandonados a los sudamericanos cuando empezaron los problemas en la lancha y se dieron a la fuga, por eso la policía realizó un rastreo en zonas montañosas pero no tuvo éxito.
Los extranjeros viajaban en una embarcación de 32 pies, tipo Eduardono, con dos motores fuera de borda, de las que utilizan los narcos para transportar droga.
Las inclemencias del tiempo hicieron que la nave, procedente del Puerto de Turbo, en Colombia, quedara completamente destruida, indicaron fuentes policiales panameñas.
A su llegada a Colón, los sobrevivientes explicaron que salieron el pasado miércoles, por lo que estuvieron en el océano cuarto días, y cada uno pagó $100 (¢52 mil) para ser llevados desde Colombia hasta Panamá.
Las autoridades panameñas ya deportaron a los 17 extranjeros que se mantenían, en el vecino país, como ilegales.