PRISMA
ELIMINAR JUEGOS DE PULPERÍAS
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Que bueno que por fin a los diputados, integrantes de la Asamblea Legislativa, se les “encendió el foco” y rescataron un proyecto de ley que había propuesto a la corriente legislativa el ex diputado Rodrigo Alberto Carazo. Por dicha su compañera del Partido Acción Ciudadana (PAC) y presidenta de la Comisión de la Juventud y la Niñez, Andrea Morales, decidió sacar de los archivos este importante proyecto y convencer a sus compañeros para que en forma unánime le dieran el primer debate, por lo que muy pronto se convertirá en ley de la República.
Y es que verdaderamente da tristeza pasar por las pulperías, sodas y hasta aceras públicas y ver maquinitas tragamonedas repletas de niños con uniforme escolar jugando tranquilamente como si no tuvieran que ir a lecciones, o hacer la tarea. Quizá muchos de esos chiquillos andan escapados, o tienen que aguantar hambre porque el dinero que se están jugando en las famosas maquinitas era el que su papá les dio para que compraran la merienda. Eso es verdaderamente lamentable que ocurra en Costa Rica, solo falta que las instalen dentro de las escuelas y colegios.
Pues bien... de ahora en adelante, la ley de protección de los niños contra la Ludopatía, es decir, la alteración progresiva del comportamiento que lleva al individuo a sentir la necesidad incontrolable de jugar, reformará varios artículos de la Ley de Juegos para prohibir la instalación y funcionamiento de máquinas de juegos electrónicos en establecimientos comerciales cuya actividad no sea exclusivamente esa. ¡Se le acabó el negocio a los chinitos!
La nueva ley estipula que las máquinas de juegos deberán instalarse en un establecimiento especialmente adecuado para eso, cuyas salas no podrán estar ligadas a ninguna otra actividad comercial. Pero eso no es todo... la ley otorga autoridad a las municipalidades para que entreguen las patentes de operación y vigilen rigurosamente los sitios, con el fin de que no ingresen menores de edad.
¡Qué dicha! porque las maquinitas tragamonedas en manos de niños lo que estaban logrando era enviciar a los chiquillos para que fueran los grandes jugadores del mañana, o sea eran los “campos de entrenamiento” para que cuando cumplan los 18 años dieran el salto directo a los casinos.
Las nuevas reglas de “juego” para las maquinas tragamonedas establecen que en los lugares autorizados será prohibido el consumo de licor y cigarrillos. Los negocios que incumplan la ley serán castigados con una multa de ¢2 millones 400 mil, y los que se salgan del horario establecido de 2 de la tarde a 10 de la noche deberán pagar ¢600 mil, por supuesto que se arriesgan a que la próxima vez les decomisen las máquinas y les cancelen la patente.
El proyecto entrará en vigencia a partir de su publicación en el Diario Oficial La Gaceta, y seguramente sacará de circulación las miles de maquinitas tragamonedas que existen en todo el país, con lo cual quebrará un millonario negocio que estaba convirtiendo a los niños y jóvenes en adictos al juego.
Que bien que aprueben este tipo de leyes, porque ya nuestra juventud está expuesta a muchos vicios y peligros como para darles en bandeja de plata algo que a todas luces fomenta la vagabundearía alejando a los niños de las escuelas y colegios.