Sir John Cowperthwaite mostró al mundo el camino a la libertad y la prosperidad
Luis Di Mare H - dimareluis@anfe.or.cr
Hong Kong es un lejano país que hoy es una región de la lejana China. Hong Kong en los 1950s era un peñón desolado, una minúscula y pobrísima colonia inglesa, sin recursos naturales, que aún hoy importa todas sus materias primas, que ni siquiera tiene suficiente agua. Y, sin embargo, Hong Kong es hoy el tercer centro financiero del mundo, y goza de un elevado nivel de vida ¿Cómo ocurrió tal milagro?
En 1961 John Cowperthwaite es nombrado secretario de finanzas de Hong Kong. Los refugiados llegan a Hong Kong en masa, algunos sin un centavo, otros apenas con lo que pueden cargar. Huyen de China comunista, de un régimen en donde los políticos son todopoderosos y controlan casi todos los aspectos de las vidas de las personas. Las familias que llegan frecuentemente viven en casas de un solo aposento. Según James Bartholomew, en 1960, en promedio, cada habitante de Hong Kong producía poco más de la quinta parte de lo que producía un ciudadano de la Gran Bretaña, una de las grandes potencias mundiales desde siglos atrás. Pero, Hong Kong logra tal crecimiento de la producción, que en 1992 iguala, y luego supera, a la Gran Bretaña.
Cowperthwaite fue crucial en que existiera un gobierno dedicado a proteger el trabajo honrado, permisos minimos o inexistentes para trabajar, al contrario de tantos países, como Costa Rica, en donde gran parte de los esfuerzos del gobierno se dedican a impedir, con permisos y requisitos absurdos, con impuestos, el trabajo honrado de quienes no pueden cumplir esos requisitos o pagar esos impuestos. Cowperthwaite sobre todo mantuvo impuestos bajos o inexistentes a las ganancias, a los salarios, a la formación de capital productivo (inversión), a las importaciones y exportaciones, al consumo (en Hong Kong no hay impuesto al valor agregado IVA). Cowperthwaite, heroicamente, rechazaba una y otra propuesta de aumentar el gasto del gobierno, porque creía que los impuestos necesarios para pagar dicho gasto frenaban la producción ¿El sector privado quiere un túnel bajo la bahía de Hong Kong? Si es tan útil, ¡que lo construyan ellos! Y así fue. ¿Subsidios para las clases medias? ¡Ni pensarlo! Solamente para los más necesitados. La población de Hong Kong se multiplicó por 10, gracias a personas, muchas pobrísimas, que llegaban a un lugar donde podían trabajar honradamente, establecer empresas, ser productivas, crear un ahorro para la vejez. Hong Kong recientemente rechazó el IVA, un impuesto que ha mostrado ser extraordinariamente pernicioso al permitir a las clases políticas apoderarse de gran parte de los recursos de países que, como Costa Rica, se enriquecen y un impuesto que, además, con el tiempo, suele llevar a las personas de escasos ingresos, que sienten que el IVA recae pesadamente sobre sus espaldas, a exigir impuestos devastadores para la inversión y la producción, como el impuesto a las ganancias de capital. Pienso que el rechazo del IVA significa que Hong Kong seguirá teniendo un gobierno limitado y aumentando rápidamente su producción y bienestar, mostrando al mundo que es la empresa privada y no la intervención y planificación estatal quienes llevan al progreso.
Ayer se cumplía un año de la muerte de Sir John Cowperthwaite.
Si me preguntan quien es el personaje que más ayudó al mundo en el Siglo 20, no dudo en señalar a Sir John Cowperthwaite.