AYUDAR A COSTA RICA PARA TENER UN “FELIZ AÑO NUEVO”
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Iniciamos un nuevo año y con él, nuevas metas y deseos de salir adelante, ojalá mejor que el año anterior. Obviamente, mi particular aspiración es que haya dicha, felicidad, paz y prosperidad para todas las personas. Pero estos loables deseos no deben ser simplemente retórica tradicional y convencional, porque la felicidad, la paz y la prosperidad la lograremos, solo si hay voluntad de trabajar con más esmero, con deseos sinceros de mejorar sustancialmente nuestra calidad de vida.
En un país como Costa Rica, el cual no pasa por su mejor momento económico, social y político, se requiere primero que todo, la existencia de una conciencia colectiva de que no estamos bien, asimismo, un sentimiento de compromiso de que esta sociedad no puede seguir como hasta ahora, es decir, al vaivén de las circunstancias que emanan de quienes nos gobiernan, que hoy dicen una cosa y mañana hacen otra.
Costa Rica cerró el año 2006 con una impresionante deuda interna y externa, esto significa que cada tico debe miles de colones. Estos indicadores son motivo de preocupación suficiente para que hagamos conciencia, nos unamos por el bien del país y el propio.
Por eso insisto en la necesidad apremiante de reformular el esquema productivo. Pero la producción no se da por sí sola, se necesita lo elemental, el capital humano, pero este debe estar motivado, para eso los empresarios y el Gobierno necesitan pagarles bien, darles condiciones laborales decorosas, con garantías sociales e individuales plenas, para que motivados puedan responder a las expectativas de sus patrones y de Costa Rica.
Así las cosas, para vivir en paz, felicidad y prosperidad, -en las actuales condiciones-, debemos entrar en un proceso de concertación nacional, pero de verdad, no un diálogo de “burro amarrado contra tigre suelto”. Para lograrlo, lo primero que debemos hacer es apoyar el Plan Nacional de Desarrollo que presentará el Gobierno de Oscar Arias en estos primeros días del año, asumiendo el compromiso patriótico de ayudar a que se convierta en realidad, recuerden que si el país está bien habrá más dinero para repartir entre los que menos tienen y, por supuesto, que usted y yo tendremos una mejor calidad de vida.
Si somos capaces de sacar adelante a Costa Rica... podremos gritar con orgullo “feliz año nuevo”, porque no se trata de repetir como loras la trilladita frase sabiendo que no hemos hecho nada productivo ni por nosotros ni por el país.
El “feliz año nuevo” debe ser de corazón y no porque todos lo dicen en la calle, porque a muchos se les nota la hipocresía, se les nota que lo que menos desean es que estemos mejor.