PRISMA
MUCHA ALEGRÍA PARA MEJORAR EN EL 2008
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Mañana iniciaremos el año 2008 y con el debemos proponernos nuevas metas y deseos para salir adelante, ojalá que reflexionemos y busquemos la manera de mejorar para que en el año venidero podamos dejar atrás las pocas o muchas cosas malas que vivimos, y logremos cumplir los objetivos que nos propongamos para ser felices con nuestra familia. Recordemos que la alegría es poderosa y útil para nuestro trabajo y la vida personal, por eso este último día del año -cuando todos estamos preparando la cena familiar- es importante hacer una pausa en el camino para replantear nuestros objetivos e impulsarnos en busca de algo que verdaderamente nos llene de gozo.
Empecemos por ser alegres ya que a partir de ahí podríamos despegar para cumplir todo lo que nos propongamos. Cuando se le pregunta a las personas cual es su mayor anhelo, la mayoría sin vacilar responde que “ser felices”, es decir, sentir y transpirar alegría. Por ello, es catalogada como una emoción esencial para nuestra vida y evolución. La alegría le pone color a lo que hacemos, le añade una motivación especial y le da sentido a los resultados. Nuestro desempeño cotidiano no es igual cuando falta la alegría, por eso debemos convertirla en una amiga inseparable para tener éxito.
Es cierto que se dan hechos que nos pueden generar tristeza, pero debemos reponernos rápidamente para no quedarnos varados en el camino. Algunos dirán... ¿Cómo? Pues aceptando el dolor como parte de nuestra vida, liberando los sentimientos pasados que no me aportan nada para seguir adelante, reemplazando lo negativo con hechos y personas constructivas. El problema es que muchas veces ocurre al revés, mantenemos con nosotros el rencor, la tristeza, la venganza y el odio, como si esto nos permitiera mejorar, pero es todo lo contrario, los afectados somos nosotros mismos. En nuestras manos está la decisión de eliminar lo que no nos conviene y abrirle paso a lo que nos produce placer y beneficio.
Usted y yo sabemos cuales han sido nuestros aciertos y errores en este año que termina hoy, propongámonos como meta única que el 2008 sea mejor y hagamos el mayor esfuerzo para lograrlo. Obviamente, mi particular deseo es que haya dicha, paz y salud para todas las personas. Pero estos deseos no deben ser simplemente retórica tradicional y convencional, porque la dicha, la paz y la prosperidad la lograremos, solo si hay voluntad de trabajar con más esmero y con deseos sinceros de mejorar nuestra calidad de vida. Dejemos de echarle el clavo a los demás y ayudemos a Costa Rica... el país es de todos, pidámosle a Dios que nos de un año más con salud, prosperidad y deseos de surgir.
Agradezco a los lectores de DIARIO EXTRA por apoyarnos durante el año que termina hoy, y deseamos de corazón que el 2008 esté lleno de comodidad para todos. Hagamos nuestra la frase de Abraham Lincoln: “Casi todas las personas son tan felices como deciden serlo”. ¡Feliz año nuevo!