• Banda estafaba con tarjetas de crédito
SALONEROS LES ROBARON ¢200 MILLONES A CLIENTES DE BARES
FABIÁN MEZA
fmeza@diarioextra.com
Fotos: Graciela Solís
 |
Agente de la sección de Fraudes entraron con todo a la casa del líder de la banda, ubicada en San Cayetano.
|
Una banda integrada por 10 personas entre saloneros y expertos en computación robó más de 200 millones de colones a clientes de bares ubicados en Curridabat, Montes de Oca y San Francisco de Dos Ríos, quienes pagaban la cuenta con tarjeta de crédito.
Agente de la Sección de Fraudes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en coordinación con investigadores privados de Credomatic y Grupo Financiero Uno, lograron desarticular la agrupación delictiva que estafó por al menos 3 años. En 12 allanamientos, realizados en Desamparados, barrio San Cayetano, Paso Ancho, Cristo Rey, Barrio Cuba, Montes de Oca y Tibás, la policía judicial dio con diez sospechosos, identificados con los apellidos: Monge Molina, Viales Marín, Morales Vargas, Mercado Pérez, Ibarra Guerrero, Flemón Fuentes, García Bonilla, Baltodano Camacho, Mora Vargas y González Páez.
Según fuentes ligadas al caso, cuando los clientes de los bares pagaban la fiesta con su tarjeta, el salonero la pasaba por un lector electrónico conocido como Skiner- que copia toda la información del dinero plástico.
El aparato almacenaba los datos de hasta 500 tarjetas de crédito y una vez saturado, los saloneros se los daban a expertos en computación (el segundo eslabón de la banda), quienes con moderno equipo, pasaban la información a tarjetas en blanco.
Una vez con las tarjetas clonadas, aparecían los “frenteadores”, personas que compraban electrodomésticos de fácil venta con las tarjetas. En tres años, la banda obtuvo ganancias por más de 200 millones, utilizando este método de estafa.
Entre los estafados se encuentra en el gerente de un Casino, a quien le sacaron de su cuenta dos millones y medio de colones.
LÍDER ES HIJO DE SUJETO QUE ESTAFÓ AL FISCO DE LOS EE.UU.
• Uno de los más grandes estafadores del país en los noventas.
 |
El líder de la banda, de apellidos González Paez, aprendió a estafar de su padre.
|
El cabecilla de la banda de delincuentes, de apellidos González Páez, heredó la maña de estafar de su padre, César González Pérez, uno de los más grandes estafadores del país, en los años noventas.
González Páez, quien se suicidó en la cárcel de San Sebastián en el año 96, realizó un millonario fraude al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, alterando los cheques que llegaban al país para los pensionados gringos.
Oficiales que, en su momento, investigaron a González Pérez indicaron que se trataba de un estafador “muy fino” y elegante. “Recuerdo que una vez que cayó llegaron al país oficiales de la policía de Estados Unidos por el desfalco al Tesoro. González interceptaba cheques que venían al país para los pensionados y los alteraba, pero también se le investigó por andar con carros robados y portar armas sin permiso”, dijo un oficial.
Incluso, detallaron las fuentes policiales, al padre del caco se le capturó por falsificar tarjetas de crédito, como ahora, 11 años después, a su hijo, del mismo nombre. Él fue sentenciado a más de 30 años de cárcel por diversos delitos el 24 de febrero de 1994 y cuando descontaba su segundo año de cárcel se ahorcó en una celda.