• Cobros podrían llegar a más de ¢5 millones:
DENUNCIAN A JEFE OIJ POR ALTERAR FACTURAS
• Agente de Cartago se robó ¢20 mil de tarjeta en cajero y apenas lo suspendieron del puesto.
Paola Hernández
Alejandro Fonseca
phernandez@diarioextra.com
 |
Jorge Rojas, director del OIJ, aseguró que no van a permitir oficiales corruptos y que de ser así les caerá todo el peso de la ley. Recordó que pese a demostrarse anomalías hay policías que siguen en el Poder Judicial. “Es una barbaridad, eso quita credibilidad al sistema”.
|
El Ministerio Público estudia la posibilidad de abrir una causa penal por el delito de peculado en contra de un jefe policial del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de nombre Marvin Avilés, pues al parecer cobró facturas por montos inexistentes. Trascendió que los cobros y otros manejos irregulares de dineros ascienden a los ¢5 millones.
APROVECHÓ EL PUESTO
El funcionario que tienen más de 15 años de servicio y que hasta hace unas dos semanas estaba frente a la Unidad de Vigilancia y Seguimientos (Uvise) al parecer aprovechó su cargo para alterar y falsificar las facturas que le entregaban sus subalternos por el pago de servicios de comidas, gasolina, hoteles y otros en horas laborales.
Esta unidad se creó recientemente y el personal está designado para realizar seguimientos, vigilancias e investigaciones a lo largo y ancho de todo el país, por lo que deben cobrar por los gastos en que incurren mientras laboran.
Jorge Rojas, director del OIJ, confirmó a DIARIO EXTRA la información e indicó que ante las cuestionamientos hechos por la Dirección, el agente judicial prefirió interponer la renuncia y negar las acusaciones que se hacían.
“La Secretaria General se percató de que había algunas facturas alteradas e investigó el asunto. La Dirección lo llamó para que diera explicaciones de esos hechos, pero no nos parecieron satisfactorias sus respuestas”, mencionó Rojas. Según el jerarca, él mismo le dijo a Avilés que iba a ser acusado ante el Ministerio Público y la Inspección Judicial, lo que propició al parecer su salida repentina de la entidad, pero pese a ello las investigaciones en su contra continúan.
“Nos pareció que incumplió con los controles internos de la entidad y debe dar respuesta a lo que está sucediendo. Arremetió contra todos, pero no contra él, por eso le informamos que el caso sería de conocimiento del MP y prefirió irse. Pero eso no queda así, el jefe es el responsable de ver qué hacen los subalternos”, destacó.
LO PILLARON EN LA MENTIRA
Y es que según información en poder de este medio de comunicación, la gota que derramó el vaso se dio cuando el trabajador intentó que le pagaran ¢17 mil de combustible que puso a un auto oficial en una estación de servicio pero no presentó la respectiva factura. Al ver que no le darían el dinero alteró un documento y pasó el cobro, con la sorpresa de que en la Secretaría General habían solicitado una copia del servicio que en realidad era por ¢7 mil.
Entre otros malos manejos se le vincula el aparente jineteo de recursos de las cajas chicas de las Delegaciones del OIJ de Nicoya y Tres Ríos, donde estuvo haciendo vacaciones a los jefes regionales.
Un aspecto que también estaría siendo investigado es el pago de horas extras, sin embargo Rojas aclaró que el personal bajo la dirección de Avilés no tiene nada que ver en el asunto.
“Pedimos un auditoraje completo, queremos darnos cuenta del dinero que hace falta y de lo que se cobró de manera irregular, en la entidad no vamos a permitir actos de gente corrupta, no ya lo hemos dicho y lo repito, cero tolerancia. A quienes se les encuentre en asuntos raros les cae todo el peso de la ley”.
Por el momento el Consejo Superior estudia el caso que le fue remitido Jorge Rojas, quien aseguró no haber aceptado la renuncia de Avilés. “Ellos deben decidir si la aceptan o no y si fuera así lo tendríamos que regresar a sus funciones normales, hasta que se acabe el proceso administrativo. En lo penal ya está denunciado y el Fiscal General de la República, Francisco Dall’Anesse, está enterado del caso. Repito, hay mano dura con estos funcionarios”.
MÁS CASOS DE CORRUPCIÓN
Este no es el único caso de corrupción que se ha descubierto en este año, el Consejo Superior mantiene aún trabajando en la Delegación de Cartago a un agente que sin medir consecuencia alguna se metió a un cajero automático y con una tarjeta que ahí encontró, se robó ¢20 mil.
“La Inspección Fiscal recomendó revocarle el nombramiento, pero el ente Superior dijo que no, que era un robo de un monto muy bajo, que ameritaba solo una suspensión de tres meses y de nuevo al puesto. Nos pareció una barbaridad, no podemos tener gente de este tipo trabajando con nosotros, eso es insoportable, no puede haber confianza alguna con esta persona”, mencionó el jerarca judicial.
Otro caso similar y por el cual el Consejo Superior también dio varios meses de suspensión, se dio con un oficial de la Delegación de Limón a quien según Jorge Rojas, se le ligó a narcotraficantes. “Este fue otro problema, se le investigó y se determinó que su relación con personas de este tipo no era apta para un policía, sin embargo las autoridades superiores no lo vieron de esa forma”.