PRISMA
BUEN “SIMULACRO” POR TSUNAMI
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Las personas son bastante contradictorias, cuando ocurre una tragedia empiezan a “cacarear” porque las autoridades del Gobierno y los cuerpos de emergencia no actuaron rápido, algunos dicen “hace tiempo se los advertimos y nadie hizo nada”, les echan la culpa al perro, al gato, al vecino, y a cuanto objeto, o sujeto se le venga a la mente en ese momento, pero cuando se toman las medidas preventivas que podrían evitar una tragedia, empiezan los mismos de siempre a criticar la labor de los esforzados socorristas. Que si el presidente de la Comisión Nacional de Emergencias es un “figurón”, que “solo en la mente de él existió peligro”, que “anticipa situación imposibles de que ocurran porque quiere volver a ser diputado”, en fin, en este país no se queda bien de ninguna forma.
¿Por qué critican a Daniel Gallardo, presidente de la CNE? Si él lo único que hizo fue cumplir con su trabajo. Si el Centro Nacional de Tsunami ubicado en Hawai, dio la alerta de peligro para toda la Costa Pacífica, incluyendo Centroamérica, tenía que comunicarlo a la población para que la gente se pusiera a salvo, ¿qué querían?, que se quedara callado esperando que la gran ola llegara y cubriera a centenares de ticos, déjenme decirles, con todo respeto, que el que piensa de esa forma vive en otro planeta.
Vean lo masoquistas que son... algunos, incluso, se pusieron “tristes” porque no se formó la “gran ola” que fue anunciada por los diferentes medios de comunicación, otros, en lugar de correr hacia lugares altos para evadir la posible inundación, más bien se acercaron a la playa a “viniar”. Por dicha la mayoría de costarricenses y extranjeros que viven en la zona es gente sensata y acataron las recomendaciones de los cuerpos de socorro, más de 35 mil personas se movieron por la alerta de tsunami, se estima que en menos de dos horas 3 mil vehículos salieron de Puntarenas, todo esto se dio gracias a la excelente coordinación y ayuda entre los cuerpos de socorro y los medios de comunicación, así es como hay que reaccionar ante cualquier posibilidad de emergencia, aunque los detractores de siempre critiquen, de todas formas esa gente es tan “extraña” que en vez de agradecer a Dios porque no ocurrió nada, más bien se molestan porque los intranquilizaron un par de horas. ¿Por qué en vez de estar criticando no ven esto como un excelente simulacro? Logramos probar que los ticos no estamos dispuestos a que “llegue el lobo y nos coma”, que va... es mejor decir aquí corrió que aquí murió... señores; la próxima vez corran igual hacia los refugios porque la tragedia está a la vuelta de la esquina y debemos estar preparados para esquivarla.
Es cierto que algunos de los involucrados en la prevención de tragedias dijeron “uno que otro disparate”, pero eso sucede porque la gente quiere colaborar y cumplir con su gestión lo mejor posible, los expertos en tsunamis y terremotos entienden muy bien que los errores son normales porque se hacen al calor de la emergencia, así que en lugar de estar criticando la gestión de los demás, más bien deberíamos mantenernos en alerta permanente porque solo así se logra reducir el dolor que ocasionan los fenómenos naturales.
Perdonen... pero mi mente no es tan fantasiosa como para pensar que los integrantes de velar por la seguridad de este país estén “deseando” que ocurra una tragedia para salir en los medios de comunicación, eso solo cabe en la mente enferma de los que “ni pican leña ni prestan el hacha”. Los responsables de los cuerpos de socorro deben seguir actuando igual que cuando se anunció la posibilidad de tsunami en Puntarenas, den la alerta cuando lo consideren conveniente, y dejen que los que no quieren acatar las recomendaciones “descansen en paz”.