PRISMA
DE CHOFERES Y PATRONOS
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Casi todos los ticos tenemos un amigo chofer... puede ser el del barrio donde vivimos o el que no nos cobró el “pase” aquel día que no teníamos dinero, o que se nos olvidó la billetera en la casa por las carreras de la mañana. No hay duda que la mayoría de los trabajadores de la rueda son gente humilde, buena, entregada a su oficio y sobre todo solidaria con el pueblo, porque son precisamente ellos quienes conocen a la perfección las congojas que pasan los ticos para hacerle frente a la situación económica por la que atraviesa el país.
Sin embargo, hay más de un patrono desconsiderado que lo único que hace es explotar laboralmente a los “ingenieros del volante”, quienes deben trabajar jornadas de hasta 14 horas diarias sin ganar horas extras, pero eso no es todo... Dios guarde les falte un colón cuando entregan las cuentas porque se lo rebajan del salario, y si les va bien los dejan seguir en el puesto, de lo contrario los sustituyen por otros porque... “de por sí hay muchos”.
Las injusticias llegan a extremos tan deshumanos que algunos “desalmados” empresarios o administradores obligan a los conductores a “comer dentro del bus”, porque si se bajan se marcan en las barras electrónicas de conteo de pasajeros y deberán pagarlo. ¡Esto ya es el colmo! ... ¿Qué esperan los inspectores del Ministerio de Trabajo para tomar cartas en el asunto y de oficio ubicar a los “matachoferes” y castigarlos con todo el peso de la ley.
Cómo es posible que un conductor denunció -en forma anónima- que la empresa donde trabaja -perdón donde lo explotan- no le da permiso ni de bajarse del bus para hacer sus necesidades fisiológicas, y por estar aguantando ya presenta severos problemas de salud, además, no pueden ni almorzar tranquilamente porque los tienen vigilados. ¿Será que piensan que son robots? De ser así deberían entender que hasta los robots necesitan baterías para desempeñarse adecuadamente.
Ya está bueno de tantas arbitrariedades no sean miserables, olvidaron que la mayoría de ustedes alguna vez fueron choferes y tienen la concesión de buses gracias a la gente humilde, al apoyo del pueblo que aún cree que los empresarios son personas entregadas a la comunidad. Por supuesto que no son todos... pero ustedes saben si están en el grupo de los buenos o de los malos.
Entiendan que el mezquino “sueldito” que reciben los choferes no les alcanza para nada, mucho menos para pagar las marcas caprichosas de las barras instaladas en las puertas de las unidades para controlar la cantidad de usuarios que utilizan el servicio. Deberían ser más concientes y entender que muchas de las marcas son producidas involuntariamente, ya sea porque a un ancianito le costó subir las gradas, marcando doble, o porque un niño jugó en la subida al bus.
Señores dueños de buses o administradores... dejen de ver ladrones en todo lado. Seguramente son así porque el que “las hace se las imagina”.
Ojalá que los funcionarios del Ministerio de Trabajo actúen inmediatamente, porque lo que está ocurriendo es una injusticia.
Espero que los autobuseros “mala gente” se pongan una mano en el corazón, y dejen de explotar a los choferes, porque los “hombres de las cazadoras” son los que mueven este país.