El impuesto sobre la renta a las empresas recae principalmente sobre los trabajadores. El TLC equivale a un recorte de esos impuestos
Luis Di Mare H-dimareluis@anfe.or.cr
¿Es posible ganar más, con menos esfuerzo y, además, haciendo algo que a uno le gusta más? No solamente es posible, sino que cuando aumenta la inversión privada en un país ¡muchos logran eso!.
¿Qué prefiere usted, cortar caña con machete -un trabajo duro como pocos- u operar una cosechadora de $250.000 que permite a 2 personas hacer el trabajo de 100? Cuando se trabaja con más capital -la cosechadora-el trabajo es mucho más productivo, se produce mucho más por cada hora trabajada. Y probablemente eso lleve a mejores salarios para el operador de la cosechadora: Economistas de todas las escuelas de pensamiento están de acuerdo en que mayor productividad del trabajo lleva a mejores remuneraciones del trabajador. Casi cualquier tico que se vaya a trabajar a Miami, inmediatamente gana más por realizar allá el mismo trabajo. Eso se debe ampliamente a la presencia de mayor inversión privada en los Estados Unidos (EE.UU.) Para más detalles, leer “Impuestos, Déficits y Crecimiento Económico”, de Daniel J. Mitchell http://www.anfe.or.cr/imp_cap.htm#sse_mitchell
Se pregunta uno ¿Si la inversión privada (capital) es tan buena, por qué entonces no se hace todo para aumentarla? La respuesta es que la inversión privada suele tener dos grandes enemigos. 1) Los mismos capitalistas. Frecuentemente el arrocero no quiere que otro use su capital en sembrar arroz y hacerle competencia, el farmacéutico no quiere que otro use su capital para establecer una farmacia cerca, el taxista no quiere que el porteador use su capital para comprar un auto, etcétera. 2) Los políticos, con sus perennes propuestas de más impuestos, son otros grandes enemigos del capital.
El Wall Street Journal en un reciente artículo, “The Corporate Tax Myth” http://online.wsj.com/article/SB118541232986178417.html , analiza sobre quién recae realmente el impuesto a las ganancias de las empresas -un impuesto al capital-. En el mundo globalizado de hoy, las personas, capitales y empresas se mueven con gran facilidad: Si se gravan los capitales en un país, fácilmente estos se van a otro. Un estudio indica que el impuesto sobre la renta a las empresas ahuyenta capitales (inversión privada) de los países, reduciendo la inversión privada, la productividad del trabajo y las remuneraciones de los trabajadores. No solamente los trabajadores cargan la mayor parte del impuesto sobre la renta, sino que dicha carga podría ser mayor que el impuesto mismo (¡!).
Otro estudio muestra que los trabajadores cargan con cerca del 70% del impuesto sobre la renta corporativa. Y otro encuentra que para los países de la OCDE (países ricos industrializados) ¡un aumento de 1% en el impuesto de la renta a las empresas resulta en una disminución de 0.8% de los salarios de los trabajadores!
Esto último ocurre en países ricos, con abundante capital. ¿Qué ocurrirá en países como Costa Rica, donde hay poco capital invertido? Porque es de esperar que si el capital es poco, el daño producido por la huida de capital sea mayor.
El capitalista, al invertir su capital en un país, considera el riesgo y los impuestos, entre otras cosas: Si hay menos riesgo, exige menos ganancias. El TLC disminuye el riesgo de invertir en Costa Rica, al asegurar el ingreso de tantos productos costarricenses a los EE.UU y por eso es equivalente a un recorte del impuestos sobre la renta pero ¡sin pérdida de ingresos para el gobierno, puesto que no se reduce dicho impuesto! ¡Y con los beneficios a los trabajadores señalados!