UN PAÍS DE PROPIETARIOS
Gabriela Calvo A.
A pesar que las intoxicaciones en los gatos son menos frecuentes que en otras especies, siempre son latentes. El gato es desconfiado por naturaleza, frunce la nariz y huele con desconfianza cualquier alimento nuevo. Éste selecciona muy bien su nutrición, come de acuerdo al hambre que tenga e ingiere la comida poco a poco, en pequeñas cantidades.
No obstante, debido a su carácter explorador el felino tiende a buscar novedades y a descubrir sustancias tóxicas con frecuencia escondidas en armarios, bodegas o garajes. Además puede consumir presas que hayan ingerido sustancias venenosas, como los ratones o ratas.
También el felino se puede envenenar debido a su tendencia a la limpieza. Si un gato se ensucia accidentalmente con sustancias tóxicas, puede envenenarse lamiéndose en el proceso de su higiene diaria.
Precisamente debido al hecho de que el gato se lame, es probable que en ocasiones los medicamentos que se aplican sobre la piel de éste (como las preparaciones dermatológicas y las soluciones antiparasitarias), provoquen algún tipo de intoxicación.
Una de las intoxicaciones más comunes se da por los insecticidas, pues el gato es muy sensible a los efectos tóxicos de estos productos. Por esta razón es imprescindible que utilice productos que indiquen que pueden ser usados sin peligro para los gatos.
Algunas plantas también pueden ser un motivo de intoxicación para el felino si éste las consume, por ejemplo: naranjito chino, azalea, adelfa, altramus y las pastoras navideñas.
Principales síntomas de las intoxicaciones
Los síntomas de intoxicación pueden ser de dos tipos: digestivos o neurológicos.
Digestivos: anorexia, náuseas, vómitos, hipersalivación y diarreas.
Neurológicos: convulsiones, coma, modificación del comportamiento, temblores, agresividad, hiperexcitación, parálisis, dificultades de movimiento y pérdida de equilibrio.
También pueden presentarse otros síntomas de tipo general como hipotermia (descenso de la temperatura del cuerpo por debajo de lo normal) o hipertermia (aumento de la temperatura del cuerpo), falta de apetito o inconvenientes cardiovasculares como arritmias. Tome en cuenta que la aparición de cualquiera de los síntomas varía según la sustancia y la cantidad ingerida por el animal.
Visite al veterinario ante cualquier duda y en caso que el gato esté intoxicado el especialista seguirá un procedimiento adecuado. En la mayoría de los casos el tratamiento consiste en aplicar suero vía intravenosa para poder administrar el resto de fármacos necesarios y corregir la deshidratación.