Breve historia de las reformas en América Latina
Luis Di Mare H. (dimareluis@anfe.or.cr)*
Mientras que en el este asiático países como China, Japón, Taiwán, Corea, Singapur y Hong Kong han logrado un progreso alucinante, muchos países de América Latina parecen continuar en el estancamiento. Enrique Ghersi en “¿Es posible el cambio político deliberado? “ (disponible en el sitio web de ANFE http://www.anfe.or.cr/ghersi_cambio_deliberado.htm ) expone una breve historia de las reformas latinoamericanas. Enrique Ghersi es profesor de Economía y Derecho de la Universidad de Lima y coautor del libro El otro sendero con Hernando de Soto y Mario Ghilbellini
El Sr. Ghersi explica las oleadas de reformas que han sacudido a América Latina “desde el Río Grande hasta la Patagonia”, y enumera los grandes rasgos de dichas reformas.
En los inicios de la conquista española, nuestra América Latina era un continente próspero para la época: Los Austrias establecieron un sistema que respetaba las costumbres locales, que respaldaba las instituciones que habían nacido naturalmente en nuestro querido continente. Era un sistema descentralizado, en donde la ley tenía mucho de costumbre; en donde eran pocas las leyes impuestas desde arriba por un poder político; en donde había respeto por la ley.
Pero los Austrias cayeron en el Siglo XVIII y los Borbones tomaron el trono del Imperio Español. La llegada de los Borbones significó la instauración del primer cambio “deliberado, masivo y ciertamente fracasado” impuesto por un poder político. Las reformas borbónicas llevaron a la convulsión social y a la revolución de Tupac Amaru.
La segunda oleada de reformas en América Latina fue el Constitucionalismo: Países creados por la mente, instituciones creadas por la mente en vez de nacidas de la costumbre, de la tradición, del uso. Se siguió un golpe de estado tras otro, la Constitución no límitaba el poder del gobierno, sino que al contrario, convertía en obligatorio lo que dictaba la Constitución.
La tercera oleada de reformas fue la importación de legislaciones y el desprecio por las instituciones y las costumbres existentes, que fueron descartadas por ser “anticuadas y bárbaras” y fueron sustituidas por legislaciones importadas, por ejemplo de Francia.
Luego vino la revolución del positivismo que decía que el conocimiento científico permitiría resolver casi todos los problemas. De allí se pasó a las reformas estatistas, a las ideas de que el poder del estado es el motor del progreso.
Eso terminó con gobiernos en la quiebra, en crisis fiscales, en inflación y hasta en violencia. Y esto llevó a la última oleada de reformas.
Esta última oleada de reformas ha consistido en privatizaciones, reducción de déficits fiscales, reducción de impuestos de aduana, reordenamiento tributario, liberación de precios, desregulación. Ghersi señala:
“Latinoamérica pasó, en muy breve tiempo, de ser el continente del estatismo, la inflación y el estancamiento, a ser el de la inversión privada, el equilibrio monetario y el crecimiento.”.
Sin embargo, aparte de el notable caso de las privatizaciones parciales de los sistemas de pensiones, parece que las reformas tienden a retroceder. ¿Por qué? Eso es tema para otra ocasión en que tenga el honor de escribir en estas páginas.
*Miembro Comité Ejecutivo ANFE - www.anfe.or.cr