PRISMA
PAPA, DISCURSO Y PERDÓN
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
El discurso “magistral” que el papa Benedicto XVI pronunció la semana pasada en la Universidad de Ratisbona ha despertado recelo, no solo en la comunidad musulmana sino en todo el mundo.
También algunos teólogos cristianos han manifestado sus críticas frente a lo dicho por el ex profesor de dogmática Joseph Ratzinger, algunos creen que las críticas del Pontífice estaban dirigidas al pensamiento liberal y racional de los tiempos modernos, a los que antepone la filosofía de los antiguos griegos. Dudan de que una teología así pueda estar a la altura de los tiempos que corren.
“El encuentro entre el mensaje bíblico y el pensamiento griego no era una simple casualidad”, destaca el Papa. Considera que la filosofía de Platón está emparentada con la fe cristiana. En el cristianismo se unieron la fe de Israel con el espíritu de Grecia, afirma.
La relación entre la fe y la razón está para Ratzinger bajo la influencia neoplatónica: Dios es lo verdadero, lo bello, lo bueno, la razón universal que determina el mundo entero y en la que participan los hombres.
Para el Papa Benedicto XVI, el pensamiento es el origen del “relativismo” moderno: “De este modo, la ética y la religión pierden su poder de crear una comunidad y se convierten en un asunto completamente personal”.
Hasta ahí todo estaba bien... sin embargo, lo que más enfadó a los musulmanes fue cuando Benedicto XVI citó a un emperador bizantino, según el cual el profeta Mahoma sólo trajo al mundo cosas malas e inhumanas porque pretendía extender su credo con la espada, esto enfureció al mundo islámico y con razón-.
Tras las continuas protestas en el mundo musulmán a causa de las controvertidas declaraciones sobre islam y violencia, el Papa Benedicto XVI llamó a “un respeto mutuo de las convicciones religiosas”. En un telegrama de pésame a la orden de la monja italiana que fue asesinada el domingo en Somalia el líder de la iglesia Católica volvió a subrayar que rechaza todo tipo de violencia, agregó que espera que la sangre derramada por la monja se convierta “en la semilla de la esperanza para un hermanamiento auténtico de los pueblos”.
Así debe ser, no es posible que en pleno siglo XXI sigamos actuando como “cavernícolas”. Bajo ninguna circunstancia acepto la violencia, el mundo entero rechaza el fanatismo porque la convivencia en sociedad debe ser armoniosa. Aún más... los errores son de humanos, hasta el mismísimo Papa puede cometerlos, por eso, si bien es cierto esa situación debió manejarla con más cuidado, ya ofreció disculpas, y como creyentes en Dios debemos aceptarlas con humildad, no llevemos las cosas a extremos inmanejables.
Ojalá todas las religiones vean a la humanidad como un conjunto, para lograrlo debemos mostrar más comprensión y solidaridad. Perdonarnos unos a los otros, entender que a veces algo se ve como una ofensa aunque el espíritu inicial era otro. De todas formas entendamos que las religiones no salvan... el único gran salvador es Dios.
No entendemos qué tipo de asesores tiene el Papa, ¿por qué no lo desaconsejaron antes de pronunciar semejante discurso?, pero bueno “a lo hecho pecho”, y lo mejor es utilizar más la razón y menos el corazón.