• Apagan y encienden luces:
FANTASMAS JUGUETONES INVADEN LA PRESIDENCIA
Betania Artavia
bartavia@diarioextra.com
Fotos Róger Córdoba
 |
En esta caseta hace muchos años atrás, cuando en ese edificio funcionaba Fertica, un guarda de seguridad se quitó la vida. Dicen que aún hoy los vidrios de la caseta truenan con frecuencia.
|
La casa de todos los costarricenses no se escapa de los fantasmas, ya que a lo largo de los años el personal que labora allí ha sido testigo de más de un susto, aunque muchos por vergüenza o temor no se atreven a contar las experiencias vividas.
Y es que el lugar es propicio para historias de terror, por estar justo al lado del cementerio de Zapote, desde donde algunos dicen salen ruidos y hasta sombras, incluso, un joven recuerda que un ex compañero una vez iba pasando por el límite entre el cementerio y la presidencia cuando escuchó el llanto de un bebé, pero no había nadie, por lo que salió corriendo despavorido.
A esto se une el hecho de que antes que ese edificio se destinara a Casa Presidencial, un encargado de seguridad se quitó la vida en lo que actualmente funciona como una caseta de vigilancia. Otros aseguran que todavía ronda por esos pasillos el fantasma de un joven que laboraba allí y se enamoró de una compañera, pero al no ser su amor correspondido decidió quitarse la vida. De manera que son muchas las opciones para sentir temor cuando el día se apaga y las sombras se apoderan de esa estructura cercada por enormes árboles y ubicado al lado del camposanto.
APAGA Y ENCIENDE LUCES
El fantasma que ronda esos pasillos es muy juguetón, por las noches las luces suelen encenderse y apagarse sin que nadie las toque, indican las versiones de varios funcionarios que han observado las travesuras del fantasma.
“Yo estaba una vez en el segundo piso, ya había revisado todas las puertas y estaba apagando las luces, cuando la puerta del baño de hombres se abrió, yo acababa de revisar y no había nadie. Traté de no asustarme porque todavía me faltaban varias luces que apagar, cuando llegué abajo para terminar de cerrar, iba a jalar la puerta de madera de un despacho y solo sentí donde con fuerza la tiraron, prácticamente me la quitaron de la mano”, narró un oficial de apellido Torres, con más de 8 años de laborar en la Presidencia.
Pero no es la única vez que ha sentido la presencia de seres extraños dentro de las paredes que albergan hoy la casa de gobierno, recuerda que una noche, mientras él vigilaba en un puesto de seguridad, observó una figura cerca del lugar donde se iza la bandera, y no había nadie.
“Eran como la una de la mañana, yo vi la figura de un hombre con uniforme de policía parado justo donde están las banderas y llamé por radio a otro compañero para preguntarle, quien era el que estaba ahí y me dijo que no había nadie, pero yo acababa de verlo”, comentó Torres.
ASUSTÓ A LA SECRETARIA DE PACHECO
Un funcionario, quien prefirió no dar su nombre para evitar comentarios incómodos por referirse al tema, recordó que el fantasma, incluso, llegó a asustar a la secretaria del entonces presidente Abel Pacheco, cuando ella se quedaba tarde.
“Recuerdo que una noche ella bajó corriendo y al primero que vio fue a mí y me dijo que la acompañara arriba porque había alguien en el despacho del presidente, porque le acababan de tocar el vidrio. Yo subí con ella, buscamos, abrimos la oficina y no había nadie. Ella estaba pálida porque aseguraba que alguien le golpeó durísimo el vidrio de su oficina y no había nadie cerca.
Pero el espectro no solo se dedica a recorrer los pasillos de la parte alta de la Presidencia, sino que también le ha dado sustos a quienes trabajan en el primer piso, especialmente aquellos que entran muy temprano o salen tarde.
Un joven que laboraba en el departamento de Protocolo también fue blanco del fantasma una noche cuando se encontraba solo en el comedor presidencial haciendo algunos arreglos para una actividad del día siguiente.
Al joven le cerraron las puertas, le apagaron las luces y hasta le movieron algunas cosas que tenía sobre la mesa. Salió de allí volando hacia la cocina donde estaban sus compañeros, recordó una ex funcionaria que laboró con él.
CAMINA POR LOS DORMITORIOS
La figura que ronda los pasillos de la casa de gobierno, también ha llegado hasta los dormitorios destinados al personal que debe pasar la noche allí. Un joven de apellido Rodríguez comentó que una noche estaba totalmente solo en el dormitorio, acomodó su cama, sus cobijas y se durmió.
Pero cuando despertó encontró todas las cosas al revés: la cobija con que se cubrió para dormir, estaba doblada bajo su cabeza, cuando él no duerme con almohada, y la sabana sobre la que se acostó era la que tenía encima.
Era algo imposible de hacer porque él estaba sobre las cobijas, pero alguien o algo lo hizo. Otro joven que pasó la noche en ese cuarto, recuerda que iba por el pasillo que da al dormitorio y no había nadie, cuando de pronto, las luces se encendieron sin que hubiera nadie en el lugar, excepto él.
“Salí corriendo y no entré más hasta que otro compañero llegara, no dije nada para que no me vacilaran, pero no quise jugármela a volver a entrar solo”, recordó. A algunos esta sombra les ha quitado la cobija, les a encendido la luz mientras duermen y les a abierto la puerta, pero parece que ya todos se acostumbraron a compartir con él y no le temen.