MASCOTA
El yigüirro: conocido Símbolo Nacional
Carlos M. Valldeperas Acosta.
Criadero de Canarios Valldeperas.
Primero que todo aclaremos que el yigüirro está declarado como el ave nacional de Costa Rica y es silvestre e intocable. De ahí que quiero aclarar que su servidor no se dedica a su cría o a su captura y venta. Sin embargo, en algunos zoocriaderos del país, sí los presenvan y crían.
Nuestro yigüirro común es conocido científicamente como el “mirlo parlo”, que es de color café “tierra”, tiene un tamaño aproximado de 22 centímetros, y tanto machos como hembras se parecen.
Pocas aves costarricenses son tan bien conocidas en el país como el yigüirro, pues vive en jardines, cafetales, parques, casas y prácticamente en cualquier parte, para alegrar el ambiente con su rico canto. En mi caso particular, gracias a que en los alrededores de la casa hay bastantes árboles y rica vegetación, me he dado a la tarea de estudiar ¿a qué hora empiezan a cantar?
Si usted está desvelado póngales atención, pues inician su canto a las 4:00 a.m. casi en punto, parecen relojes despertadores automáticos. Ya desde esa hora comienzan a llamarse y a contestarse entre ellos.
Nuestros campesinos siempre han dicho y mantenido la creencia que: “cuando se acerca la época lluviosa, los yigüirros están llamando a las lluvias”. Solamente el macho canta incansablemente durante la época de anidar, después casi ni se le vuelve a escuchar y la hembra no canta.
Para terminar, si usted es amante de las aves y no las quiere tener encerradas como es el caso natural para los canarios, periquitos de amor y otras especies por que es la única vida que conocen, entonces hágase su propio observatorio de aves.
En su jardín por más pequeño que este sea, coloque una tabla ligeramente cuadrada para que haya suficiente espacio, y póngale frutas como las que le mencione anteriormente. Así verá que en unas de semanas acudirán al “comedero artificial” gran cantidad de aves silvestres, entre otras: nuestro yigüirro, viudas (de color celeste), naranjeros o cacicones (de color naranja con negro), los infaltables comemaíces, pechos amarillos, uno que otro “zanate” y una gran cantidad y variedad de aves silvestres que usted ni siquiera sabía que existían.