• Mujer y niña secuestradas fueron rescatadas con vida:
¡APARECIERON!
ALEJANDRO FONSECA y
MARIETTA ESPINOZA
afonseca@diarioextra.com
mespinoza@diarioextra.com
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Esta es la pequeña Mónica, quien sufrió los peores momentos de su vida.
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Guácimo.- Tras estar secuestradas desde la noche del miércoles de la semana pasada, Sonia Cordero y su hija Mónica Ugalde Cordero ya fueron liberadas.
Trascendió que Sonia fue rescatada el domingo, mientras que a la niña lograron arrancarla de las manos de los plagiarios ayer a las 10:35 p.m. No se había informado sobre la liberación de la mujer para no entorpecer las investigaciones.
La niña estaba anoche en una casa ubicada en el Barrio El Jardín, Guácimo, que luego fue allanada por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Se pudo dar con ellas gracias a un trabajo en el que participó hasta el propio director del OIJ, Jorge Rojas. Él y los más capacitados agentes se desplazaron a la zona para terminar con este secuestro.
Anoche mismo se capturó a cuatro sospechosos, los cuales ya están detenidos.
El ataque fue muy violento. A su casa llegaron cuatro hombres encapuchados, quienes golpearon a Joaquín Cordero, padre de la secuestrada, con la cacha de un fusil AK-47 y se llevaron a Sonia y a Mónica.
Ayer las 10:30 p.m. Rafael Antonio Ugalde, esposo de Sonia y padre de Mónica, declaró a DIARIO EXTRA que él estaba muy nervioso, pues le habían dicho muchas versiones. “Imagínese cómo estoy yo, me dicen una cosa y luego me dicen otra. Desde la tarde dijeron que sí habían aparecido pero yo estoy aquí que no puedo dormir, solo espero a verlas”, dijo.
La familia pasó momentos muy difíciles, pues a cada rato se preguntaban por la vida de las dos mujeres. Sin duda que igual se sufrió por la niña como por la mujer adulta. Nadie quería ver triste a la menor y Sonia tenía muy preocupada a su familia.
La gran cantidad de medicamentos y las dosis necesarias hacían pensar en lo peor. Ella debía tomar 100 mg de ciclosporina, 250 de celset, 50 de atenolol y 40 de famotidina. También tenías recetados 5 mg de amlotipin, 5 de prednisolona, 20 de lobastatina y 500 de ciproxina.
El jerarca del OIJ en todo momento manifestó que como nunca hubo demanda de dinero, no se podía hablar de un secuestro extorsivo, más bien se manejó como una privación de libertad.