• Atolillo con el dedo a víctimas de masacre en Monteverde
“LA HIENA” A PRISIÓN 50 AÑOS Y NO PAGARÁ NI UN CENTAVO
Adolfo Ruiz
aruiz@diarioextra.com
Fotos: Marvin Contreras, corresponsal
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Comenzó el juicio comiendo galletas y terminó masticando chicle: 50 años a La Reforma.
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Comenzó prohibiendo tomarle fotografías a Erlyn Hurtado Martínez, pero el juez Juan Carlos Mejías, presidente del Tribunal Penal, lo condenó ayer a cumplir 50 años de prisión por la masacre en la agencia del Banco Nacional en Monteverde, Puntarenas.
A dos meses y medio de iniciado el juicio -ayer- “La Hiena” llegó con una camiseta azul a escuchar una sentencia anunciada: Erlyn, único culpable directo por la muerte de siete personas y 17 heridos, no hay vuelta de hoja
La sentencia fue de 210 años pero se le rebajó a 50 por los delitos de: homicidio calificado, secuestro extorsivo, lesiones culposas, y leves, portación de armas prohibidas y robo agravado.
NI UN CINCO
Erlyn Hurtado, quien junto con su hermano Santos y su primo asaltaron la agencia bancaria el 8 de marzo del 2005 -el día de su cumpleaños, dejó una secuela de horror y muerte y también daños psicológicos que nunca se borrarán de la mente de las víctimas que como clientes estaban en la agencia bancaria ese fatídico día.
Como daño material debería de pagar más de 75 millones de colones, pero como no tiene ni cama dónde caer muerto, no pagará ni un cinco. Tampoco pagarán nada a las víctimas los acusados civiles: Comando de Seguridad Delta, Banco Nacional e Instituto de Seguros. Es decir, las víctimas no agarrarán ni un cinco.
Lo único que recuperó el Estado fue las armas AK 47 que les quitaron a los asesinos y que pasarán a formar parte del Museo de Criminología del OIJ.
En la sentencia se condenó a Erlyn a pagar los daños causados dentro de la agencia por un monto cercano a los nueve millones de colones.
RECUENTO SANGRIENTO
En una verdadera dramatización de la carnicería ocurrida en Monteverde, el presidente del Tribunal Juan Carlos Mejías empezó el relato paso por paso, dirigiéndole la mirada a Erlyn, quien estuvo muy tranquilo, como si nada estuviese pasando a su alrededor.
“El primero en caer abatido por las balas fue Víctor Badilla, el pastor evangélico, luego ejecutó a una mujer por gusto y a otras dos que estaban abrazadas en el suelo…”, y siguió comentando lo que ya es harto conocido.
Los que reaccionaron molestos fueron los familiares de las víctimas y por otro lado los abogados que representaban a las familias dolientes y los heridos de bala que pretendieron se castigara por negligencia, descuido y desprotección, tanto al Banco como a la agencia que vende los servicios de seguridad, lo mismo que al INS; sin embargo, todos ayer, en el Tribunal Penal de Puntarenas, salieron con el dolor y la frustración de vivir en un país donde ya no se puede ni estar seguro dentro de una agencia bancaria.