• Famoso actor se casó el pasado fin se semana
Boda de Tom Cruise costo más de ¢1500 millones
Ariel Chaves González y agencias
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Aquí casados, Tom y su guapísima esposa Katie Holmes.
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Al fin se casó el famoso actor norteamericano Tom Cruise, de 44 años con su novia, la también actriz, Katie Holmes de 27 años. La boda tuvo un costo de $2,5 millones que al cambio en nuestro país serían más de ¢1.500 millones.
Acorde a los medios, la pareja se casó bajo la tradición de la Iglesia de la cienciología, por la cual el novio debe regalarle a la novia una cacerola, un peine y un gato. Los cientos de fanáticos que se habían reunido en la ciudad, cerca de Roma, se mostraron muy decepcionados por las fuertes medidas de seguridad que rodearon a esta boda.
La alcaldesa de Bracciano, Patrizia Riccione, incluso, criticó que “la pareja no se exhibiera ni siquiera un rato en público”. Poco antes de contraer matrimonio Katie Holmes se mostró desde una ventana del castillo. Vestida con un sencillo chaleco oscuro, sonrió y saludó a sus fans, y un par de segundos después, volvió a desaparecer. Así es como durante la Edad Media se presentaban las damas ante sus súbditos: siempre manteniendo una distancia conveniente, pero sonriendo al pueblo con motivo de grandes acontecimientos.
“La boda del año” tras gruesos muros: durante semanas, los fans han esperado con ansiedad el espectáculo. Fotógrafos de todo el mundo reservaron por 1.000 dólares lugares en las ventanas de los edificios con vistas al castillo, pero la mayoría no pudo siquiera ver un momento a invitados como Jennifer López o Will Smith.
“Hay unos 200 huéspedes en Bracciano, pero nadie logra verlos”, criticó la televisión italiana. “Además, muchas estrellas invitadas como George Clooney o Steven Spielberg estuvieron ausentes”, añadieron. Sólo los fuegos artificiales a medianoche fueron dispuestos para que también los pudiera ver el mundo exterior. Ni siquiera se vieron las elegantes limusinas con las que normalmente acuden los grandes de Hollywood a importantes eventos, según se quejaban algunos fans. “Los callejones de Bracciano son muy estrechos” para ellas, se dijo.
Pocas veces los expertos en relaciones públicas de Hollywood han llevado a cabo con tanta habilidad un evento. Durante semanas se ha rumoreado sobre dónde, cuándo y si realmente iba a haber boda. Los derechos de televisión se han vendido por dos millones de dólares, se ha dicho, motivo por el cual la pareja se mantendría escondida del resto de las cámaras. Al parecer, el dinero está destinado a fines de beneficencia.
“Boda en ambiente mediterráneo” será el título. Y servirá también para sacar algo de brillo a la imagen, algo estropeada, del novio.
Expertos en relaciones públicas creen que el castillo situado unos 30 kilómetros al norte de Roma fue elegido como escenario sobre todo porque “las estrellas pueden aislarse allí completamente”. En el castillo de Odescalchi, todo es lujo puro: en las paredes hay frescos maravillosos, está decorado con valiosos muebles y la atmósfera es histórica: el sueño americano de la vieja Europa.
Incluso, el menú se mantuvo en secreto. “Naturalmente que sé cómo será la fiesta”, dice un empleado, “pero no puedo decir nada”. Quien pese a todo se vaya de la boca tendrá que pagar un millón de dólares como multa.
Al parecer, el cantante italiano Andrea Bocelli no cantó el “Ave María”, según lo previsto.
“Una boda de la cienciología es un acto muy tradicional”, opinó un portavoz de la organización. “El padre de la novia conduce a su hija al altar”. Sólo la promesa de fidelidad difiere del cristiano “hasta que la muerte os separe”.
“Se trata de una promesa personal de la que existen muchas variantes”, explicó. Pero una cosa está clara: la novia viste de blanco, el novio de negro. El encargado del vestido de novia y del traje de novio ha sido el modisto italiano Giorgio Armani, también invitado al enlace.
Lo que no está claro tampoco es si habrá un enlace civil. Para que los paparazzi no puedan hacer fotos desde helicópteros, los organizadores del evento pidieron al prefecto de la región que cierre el espacio aéreo sobre Bracciano durante el enlace. Pero para el prefecto, eso sería ya demasiado.
Los organizadores decidieron entonces colocar un techado sobre el patio interior del castillo. En el peor de los casos, lo que se preveía era lanzar globos de gas para irritar a los pilotos. Y es que es mucho lo que en esta “mega boda” suena un poco a increíble.
Lo que no se ha desmentido son las informaciones sobre un detalle del contrato prematrimonial con el que Cruise y Holmes pretenden mantenerse alejados de las infidelidades. Según la claúsula, quien durante el primer año de matrimonio sea infiel tendrá que pagar cinco millones de dólares como multa.
Pero seguro que la pareja no piensa en ello durante la noche de bodas, que Cruise y Holmes pretenden pasar en Roma junto a su hija, Suri, nacida la pasada primavera (boreal). Justo después de los fuegos artificiales se irían al hotel.