PRISMA
TIEMPO PARA DIOS
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Para algunos, que cualquier tiempo pasado fue mejor es una verdad incuestionable, fuera de toda duda. Sus vidas parecen gobernadas por esa convicción que les impide ver lo bonito, bueno y verdadero que tiene el presente y el futuro. Hay una obsesión ciega a mirar el pasado, mientras se descalifica lo actual de la vida. ¿Por qué vivir siempre llenos de rencor o recuerdos, si ya no existen?
Esta actitud lleva a una postura equivocada de la vida, porque nosotros debemos vivir en el presente pero mirando al futuro, ya que eso es lo único que tenemos. ¿Por qué no somos más positivos?, pensemos que a partir de ahora todo será mejor. En estos 50 días que quedan del año 2006 se disiparán todas sus agonías y llegarán la victoria y la prosperidad en abundancia, pero para eso debemos empezar a dedicarle tiempo a Dios.
Un amigo lector me envió por internet un mensaje muy bonito que quizá le ayude a muchos a cambiar la forma de ver la vida, es por eso que me tomé el atrevimiento de adaptarlo para compartirlo con ustedes, dice así: Dios, cuando recibí este mensaje pensé...yo no tengo tiempo para esto, además, hacerlo es inadecuado en horas de oficina, luego me di cuenta que el pensar así es exactamente lo que ha causado muchos de los problemas en nuestro mundo.
Cómo es posible que invoquemos el favor de Dios únicamente cuando tenemos problemas, en la enfermedad, en la necesidad, o en los funerales. Pero no tenemos tiempo o lugar para él en horas de trabajo o en nuestros ratos libres. Porque esa es la parte de nuestras vidas en las que pensamos: “Podemos y debemos manejar solos”. Ojalá Dios nos perdonarme por haber pensado que hay un tiempo o lugar donde él no es el primero.
Por qué algunos son tan ingratos y no se dan cuenta que en Dios está el principio de la felicidad. Por qué no sacamos el tiempo, ¿por qué tenemos tanto sueño en la iglesia, pero “milagrosamente” cuando termina el sermón estamos tan despiertos?
¿Por qué es tan difícil hablar de Dios y tan fácil decir cosas sucias?
¿Por qué es tan aburrido leer una revista cristiana, y tan divertido hojear una con contenido repugnante o pornográfico?
¿Por qué es tan fácil borrar mensajes de Dios y reenviar mensajes sucios?
¿Por qué las iglesias y templos se vuelven más pequeños mientras los bares y discotecas crecen diariamente?
A partir de ahora, cada vez que piense hacer algo bueno o malo, recuerde que Dios está observándole, solo con eso logrará mejorar su forma de ser y de actuar. Nosotros somos unos protegidos del Señor, tenemos una linda familia, trabajo, no padecemos enfermedades terminales, contamos con amigos verdaderos, respiramos aire fresco y puro, ¿entonces por qué quejarnos? No seamos egoístas, démosle a Dios un buen tiempo, no importa si es en la Iglesia, en el trabajo o en la casa, pero que sea de corazón, sin pereza, sin sueño y muy pronto verán que la vida nos abrirá puertas de gozo y esperanza. ¡Qué Dios los guarde y bendiga!