• Los atropelló con su carro en la entrada a Cartago:
ATROPELLÓ ASALTANTES QUE LE BALEARON BRAZO
IVÁN MEZA KAWAS
imeza@diarioextra.com
Fotos: Jorge Calderón Cerdas, corresponsal
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El Volkswagen colisionó contra la moto y la tapia.
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CARTAGO.- Un ciudadano se armó de valor para perseguir, atropellar y prensar contra el muro del Cementerio General de Cartago a dos asaltantes que le robaron ¢2 millones y posteriormente le pegaron un plomazo en el brazo derecho.
Eran las 10 a.m. de ayer cuando Marco Arias Ramos, dueño de una empresa de reciclaje, se encontraba en su vehículo Volkswagen aguardando que la luz del semáforo se pusiera en verde, en la intersección de la antigua taberna El Surco, en El Molino de Cartago.
El empresario se dirigía hacia su lugar de trabajo, en donde reciclan periódicos, botellas, metal y plástico, en un local ubicado a 50 metros del cementerio. Acababa de hacer un retiro de dinero en el Banco Nacional de Cartago y los delincuentes lo seguían de cerca.
De pronto aparecieron los pistoleros motorizados, quienes de una vez encañonaron a Arias por la ventana del carro para luego tomar el dinero y emprender la huida hacia el sur.
LA CAPTURA
Pero Arias no se quedó con los brazos cruzados y en una rápida acción aceleró su Volkswagen placas 144337 para darles persecución a los asaltantes y recuperar el dinero. En menos de cien metros los alcanzó y les echó el carro encima.
El Volkswagen se llevó en banda una venta ambulante de frutas y prensó a los sospechosos contra la tapia del cementerio. La moto Yamaha celeste quedó tirada en la acera. Los delincuentes armaron una balacera e hirieron a Arias en el brazo derecho.
“Yo lo único que hice fue cerrar los ojos cuando vi que tenía el carro encima. Después salieron volando todas las frutas y los asaltantes se levantaron y salieron corriendo”, indicó Rafael Mena, cliente de la venta de frutas.
Transeúntes que pasaban por el lugar, así como el propio afectado, les dieron persecución a los individuos, quienes son de apellidos Arroyo y Vargas, de 25 y 35 años de edad, respectivamente.
A uno de ellos no le fue nada bien, pues transeúntes enojados le dieron una paliza, además de que sufrió una fractura en el tobillo al caer de la moto. El otro fue detenido a pocos metros del sitio en donde los atropellaron.
“Estaba comprando frutas y de pronto se escucharon como siete balazos. Lo que hice fue cubrirme bajo el tablero de mi carro”, indicó Tobías Ramírez, cliente de la venta de frutas.
Los detenidos son vecinos de San Carlos y Desamparados, respectivamente, y fueron detenidos en un principio por oficiales de la Fuerza Pública al mando del abogado Alcides Arce. Posteriormente fueron puestos a la orden del Organismo de Investigación Judicial.
• Calle Fallas, Desamparados:
DOS MOTORIZADOS BALEAN PANADERO
Paola Hernández Chavarría
phernandez@diarioextra.com
Fotos: Javier Chávez
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Erasmo Zúñiga fue baleado en tres ocasiones por dos motorizados que querían robarle.
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Erasmo Zúñiga Ramírez, de 45 años de edad, recibió tres balazos en las piernas cuando dos motorizados intentaban asaltar una panadería de su propiedad en Calle Fallas, Desamparados.
Los hechos ocurrieron la tarde de ayer, cuando Zúñiga se encontraba como siempre atendiendo la panadería y repostería La Rosita, antes del cafecito de las tres, y dos hombres con el rostro cubierto por los cascos rojos con gris, llegaron arma en mano y pegando gritos.
“Es un asalto”, dijo uno de los antisociales, al tiempo que pedía el dinero.
Zúñiga aun bajo amenazas no aflojó y por el contrario enfrentó a los ladrones, que por la fuerza querían llevarse las ganancias del día.
En esa acción el panadero fue baleado en tres ocasiones, recibió dos impactos de bala en la pierna izquierda y uno en la derecha, quedando tumbado en la acera frente al negocio, ensangrentado.
Los antisociales huyeron en una moto Yamaha DT con rumbo hacia Aserrí. Pese a los operativos policiales en el sector, no se logró ubicarlos.
Unidades de la Cruz Roja llegaron hasta la escena del atraco y se encontraron con el herido, que tras ser estabilizado fue remitido a la Clínica Marcial Fallas, en Desamparados, y después al Hospital San Juan de Dios.