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“No colocar todos los huevos en la misma canasta”

Luis Di Mare H.*

Un sistema privado de pensiones podría consistir en que las personas, en vez de entregar dinero al gobierno, usen ese dinero para acumular un capital que les pertenece y que crece al ganar intereses sobre intereses. Con ese capital las personas pagan sus gastos en la vejez, y el capital que no gasten en vida lo heredan a quien les parezca. Pero un sistema privado de pensiones tiene riesgos que, afortunadamente, pueden ser disminuidos.

Al administrar un capital, prestándolo a empresas o comprando acciones de empresas, existe el riesgo de perder dinero; son pocas las empresas que perduran siglos. Pero dicho riesgo se disminuye siguiendo el consejo de Adam Smith de “no colocar todos los huevos en la misma canasta” invirtiendo en varias compañias y no en una sola: Es usual que quienes administran fondos de pensión disminuyan el riesgo de esa manera.

Pero los gobiernos y las clases políticas suelen llevar a pérdidas generalizadas del capital existente en sus países, con lo que el “no colocar todos los huevos en la misma canasta” implica que, para disminuir el riesgo, el capital debe invertirse también fuera del país: Con la aparición de los bancos centrales, aparecieron, casi universalmente, enormes inflaciones: Por ejemplo, 100 colones de hoy no valen ni siquiera lo que valía 1 colón hace 40 años. Y existen países cuya moneda se ha devaluado aún más que el colón.

Una “burbuja financiera” es una situación en que las personas, en masa, pagan precios “irracionales” por acciones, terrenos, etc. Muchos opinan que los bancos centrales tienen gran responsabilidad en la aparición de “burbujas financieras” como las de los Estados Unidos (EE.UU.) en los 1920s y en los 1990s y la del Japón en los 1980s: Los gobiernos no solamente crean “burbujas” a través de los bancos centrales, sino que, a través de impuestos al capital -parecidos a los que instauraría el funesto plan fiscal que se dice será revivido- llevan a colosales destrucciones de capital, al contribuir al derrumbe de los precios de acciones o terrenos, como ocurrió en Japón en los 1990s y en los EE.UU. en los 1930s. Ante esas destrucciones de capital no queda más que diversificar invirtiendo en varios países: El capital huye ante los impuestos. Por ejemplo el Financial Times informó recientemente que se estimaba que ciudadanos alemanes tenían más de $400.000.000.000 “escondidos” en el extranjero, para evitar los elevados impuestos alemanes, sin que la “eficiencia alemana” de la administración tributaria de dicho país haya podido impedirlo.

Queda el problema de cómo asegurar los fondos de pensiones: La prima de un seguro depende del riesgo, si el gobierno asegura los fondos de pensión, y establece las primas, algunos lograrían que el gobierno asegure inversiones muy riesgosas con primas que no corresponden a ese alto riesgo, llevando al gobierno a grandes pérdidas: Por ejemplo, la lotería es una “inversión” muy riesgosa, casi siempre se pierde, pero la ganancia, las pocas veces que la hay, es enorme.

Un seguro a cargo del gobierno llevaría probablemente a grupos con influencia en el congreso a lograr que el gobierno les asegure inversiones de gran riesgo, que generarían grandes pérdidas a menudo (como la lotería), y muy pocas veces grandes ganancias (como la lotería). La asociación a un régimen de pensiones sería voluntaria, quien no cotizara para ninguna pensión recibiría una pensión muy modesta en caso de encontrarse en la pobreza en la vejez; quienes, por alguna razón , perdieran la totalidad de su fondo de pensión, pero se hubieran asociado, tendrían derecho a una ayuda considerablemente mayor del gobierno.

De esa manera se lograría que las personas, voluntariamente, sin coacción del Estado, se protegieran para su vejez.

El punto central es que las personas cuidan con gran esmero el dinero propio, que mucho esfuerzo les ha costado ganarse, mientras que el gobierno gasta, frecuentemente en satisfacer a clientelas políticas, dinero que no se ha ganado.


*Miembro Comité Ejecutivo ANFE -dimareluis@referendo.org


 
 
 




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