San José, Costa Rica, Sábado 15 de julio de 2006, 20:31:53.


NOTICIAS DE
ÚLTIMA HORA
$ Tipo de Cambio
Venta: 515,31
Compra: 513,32
BÚSQUEDA


VER PORTADA IMPRESA

>ESPECTACULOS


• Se trataba de una gripe aviar:

LA GRAN PANDEMIA GRIPE ESPAÑOLA

Recopilación: Germán Meza

La influenza o gripe española, fue una de las tragedias más grandes del siglo pasado, causando más muertes que la Gran Guerra. Los científicos aseguran que un brote particularmente mortal aparece una tres o cuatro veces por siglo.
Con una taza de mortalidad que supera el 50% y ninguna vacuna efectiva, el virus H5N1, mejor conocido como la gripe aviar se asoma lentamente en el mundo como si pretendiera ocultar su verdadera y devastadora naturaleza. Lo que hoy es un artículo de fondo en los periódicos podría convertirse en una de las peores calamidades de los últimos tiempos. Pero ¿realmente puede ser tan terrible? La historia revela que un evento de semejante naturaleza ocurre tres o cuatro veces cada siglo, de hecho el siglo pasado, una variedad de gripe aviar mató entre 20 y 40 millones de personas en cuestión de meses. La ciencia la conoce como la pandemia de 1918 pero popularmente se la llamó la “influenza española”.

GRIPE MORTAL

Todos los virus mutan. Esta cualidad les permite adaptarse a las condiciones más desfavorables imaginables y es la principal razón del porqué nuestras vacunas deben cambiar año tras año. Estas mutaciones son apenas perceptibles, la mayoría de las veces, permitiéndonos adaptarnos a ellas, pero de cuando en cuando estos cambios son particularmente nocivos para el ser humano. Uno de estos cambios ocurrió a principios del siglo pasado.

Según algunos informes, parece ser que la enfermedad comenzó en el Tíbet en 1917 y se propagó por las movilizaciones militares de la Primer Guerra Mundial. Otras hipótesis colocan su inicio en Kansas, Estados Unidos, el 4 de marzo de 1918, entre soldados del ejército norteamericano que esperaban acuartelados su traslado a Europa. Su avance fue pasado por alto en la mayoría de los casos. Tras registrarse los primeros casos en Europa, al parecer en Francia, ésta pasó a España, un país neutral en la guerra y que no censuró la publicación de los informes sobre la enfermedad y sus consecuencias. La realidad era devastadora, en algunos casos, pueblos enteros contrajeron el mortal virus reduciendo su población a prácticamente un puñado de sobrevivientes. Los enfermos contraían el mal para luego morir a los pocos días.

España fue uno de los países más afectados con cerca de 8 millones de personas infectadas en mayo de 1918, calculándose alrededor de 300.000 muertes (a pesar de que las cifras oficiales redujeron las víctimas a «sólo» 147.114). De ahí su nombre de gripe “española”, pero España solo fue el país que dio la alerta. El país más castigado fue la India con 15 millones de fallecimientos, alcanzando una mortalidad del 20% de la población en algunas zonas.

DESIFRANDO EL MISTERIO

El 6 de febrero de 2004 en la revista “Science” (Ciencia) se publicó un artículo realizado por dos equipos de investigadores, uno dirigido por Sir John Skehel, director del Instituto Nacional de Investigación Médica (National Institute for Medical Research) de Londres y otro por el profesor Ian Wilson del Scripps Research Institute de San Diego, quienes habían obtenido la síntesis de la proteína hemaglutinina responsable de la epidemia de 1918, juntando ADN procedente del pulmón de una mujer inuit encontrada en la tundra de Alaska y de muestras preservadas de soldados americanos de la Primer Guerra Mundial. Las muestras revelaron que el H1N1 no era otra cosa sino una variedad de gripe aviar.

El 5 de octubre, 2005 también en Science, se publicó la secuencia genética de la cepa del virus de 1918 (H1N1) usando muestras históricas de tejidos. Según el informe, luego de varias décadas los científicos lograron recrear el virus con ayuda de técnicas de genética inversa, para ‘volverlo a la vida’ en un laboratorio de bioseguridad de nivel 3, del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades en Atlanta, Estados Unidos, lugar en donde se investigan algunos de los virus y enfermedades más mortíferas del planeta. Luego sus efectos fueron estudiados en ratones, embriones de pollo y células pulmonares humanas, empleando para ello diversas versiones fabricadas con genes de otros virus gripales, y así efectuar comparaciones y descubrir los elementos que lo hicieron tan mortífero. Al igual que el original, el virus reconstituido mató en pocos días a los ratones, y se comprobó que también mataba a los embriones de pollo, del mismo modo que el virus aviario H5N1. La mortalidad del virus y su similitud con la sepa actual es objeto de alarma en la comunidad científica.

¿LA PRÓXIMA PANDEMIA?

En la actualidad, tal parece ser que nuestra avanzada tecnología podría ser usada en nuestra contra. Una persona infectada con algún agente virulento podría estar en cuestión de horas al otro lado del mundo, esparciendo su mortal “contrabando”. En el caso de la gripe aviar, solo es cuestión de tiempo para que el virus mute nuevamente en una variedad que se contagie de humano a humano y no solamente de ave a humano como ocurre en la actualidad. Científicos de todo el mundo siguen de cerca las rutas migratorias de ciertas aves y sus interacciones con otras como un esfuerzo por determinar el posible avance de la enfermedad. La pregunta al final de todo es si realmente estamos preparados.


 
 
 


Parte de la Sociedad Periodística Extra Limitada.
DIARIO EXTRALA PRENSA LIBRECANAL 42RADIO AMERICA