PRISMA
“BATALLA” POR LAS ELECCIONES EN MÉXICO
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Felipe Calderón, del partido conservador, es el nuevo Presidente de México, por más que el centroizquierdista Andrés Manuel López Obrador “brinque, salte y patalee”. El Instituto Federal Electoral (IFE) negó que el conteo preliminar de los votos de la elección presidencial del domingo 2 de julio se hubiera alterado en favor de un candidato. Y es que por más apelaciones que realicen, el órgano electoral mexicano proclamó ganador a Felipe Calderón. Él, a su vez, extendió la mano a sus adversarios para gobernar juntos y sin rencores, así deben ser las cosas en una democracia; sin embargo al igual que ocurrió en Costa Rica- cuando una elección es muy reñida a los perdedores les cuesta más aceptar que no ganaron porque estuvieron a “un pelito de hacerlo”. Aunque todo indica que no hay marcha atrás, se debe esperar hasta el 6 de setiembre cuando el Tribunal Electoral Federal anuncie oficialmente al presidente electo.
La pugna surge porque la elección fue ajustadísima, los datos indican que Calderón quedó con una ventaja de 0,58 puntos porcentuales sobre Andrés Manuel López Obrador en el cómputo final, es decir, 243.934 votos, pero López Obrador no acepta los resultados, su equipo de “malos perdedores” pidieron el recuento manual de los 41,8 millones de sufragios emitidos, con lo que inicia la impugnación y la batalla legal.
Por el bien del pueblo mexicano ojalá que la crisis derivada del ajustado resultado de las elecciones del 2 de julio se resuelva por la vía pacífica y a través de las instituciones. Porque a pesar de la polarización política y el proceso de impugnación en marcha, los mexicanos merecen vivir en paz y tranquilidad. Y es que la sociedad mexicana, mucho más allá que cualquier color político, es una sociedad plural, es una sociedad multicultural, es una sociedad que ha expresado su enorme madurez política y eso es lo que seguramente prevalecerá al final.
La batalla legal de López Obrador comenzó el domingo con la presentación de un recurso de impugnación en el Distrito XV de Ciudad de México, con un expediente de 850 cuartillas en el que fundamenta las presuntas irregularidades. Él pretende impugnar en total 50.000 mesas de las 130.500 que se instalaron en todo el país y exige el recuento voto por voto para darle “certeza” al resultado.
Entre los argumentos que maneja el centroizquierdista figura que hubo inequidad, uso de recursos públicos para favorecer a Calderón e intervención del presidente Vicente Fox en el proceso, sin embargo, en el caso de comicios presidenciales, “sólo por causas gravísimas” se podría anular el proceso.
Las elecciones mexicanas, precedidas por una fuerte campaña de descalificaciones entre los dos punteros, provocó una gran división, con el norte y las clases medias y altas volcados hacia Calderón, y el sur y los pobres con López Obrador, por eso lo mejor sería que la situación se maneje con muchísimo cuidado para no atizar una ola de violencia. Las manifestaciones deben ser pacíficas, porque el mundo civilizado no le perdonaría a nadie que se derrame una gota de sangre.