• Conozca la historia de El Fortín y sus túneles
FORTÍN FUE DISEÑADO POR ARQUITECTO SIN TÍTULO
Betania Artavia
bartavia@diarioextra.com
Fotos Héctor Rodríguez
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José Silva muestra los planos del acueducto herediano de 1800, donde se evidencia la construcción de los túneles por donde pasaba el agua desde las montañas de San Rafael hasta Belén.
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El Fortín fue diseñado por el herediano Fadrique Gutiérrez, un arquitecto empírico, es decir, sin ningún título que lo acreditara para ello, pero con grandes habilidades para las artes y militar de profesión, quien participó en el golpe de Estado de 1870, que llevó al poder a Tomás Guardia.
Varias de sus esculturas se encuentran en templos heredianos, algunos bien valorados y otros no, ya que al parecer, muchos de los dueños desconocen su valor histórico. Una de sus esculturas está en el templo de la Inmaculada, en Heredia centro, y otra imagen estaba en la Iglesia de San Pablo de Heredia.
También esculpió El Neptuno y Venus, la primera, está en el edificio del Concejo Municipal y la segunda en el Museo Nacional.
Su talento fue un don que descubrió desde joven, ya que según narró Silva, gran conocedor de la historia herediana, cuando Gutiérrez tenía apenas 15 años llegó de visita a Heredia Juan Mora Fernández y el joven, con solo verlo unos momentos, guardó esa imagen en la memoria y pintó un retrato que luego donó a la Municipalidad.
Fadrique Gutiérrez era el comandante de la provincia cuando decidió hacer El Fortín, con fines militares, la fecha de su construcción no está muy clara, al igual que muchos aspectos de su historia, ya que al tratarse de una construcción militar imperaba el silencio.
Documentos del Ministerio de Cultura indican que “es difícil entender porque este controvertido personaje diseñó y construyó esta edificación y como pretendía utilizarla, lo interesante es su ubicación y que desde ella se puede observar toda la ciudad, detalle importante para un militar, en caso de un problema bélico”.
NO SE CONSTRUYÓ AL REVÉS
Por muchos años se ha creído que las troneras u hoyos que tiene El Fortín fueron construidos al revés, precisamente porque Fadrique Gutiérrez, sabía que lo iban a quitar de su cargo de comandante de plaza y quiso sabotear la edificación, sin embargo, hoy el estudioso herediano Silva, sostiene que lejos de ser una venganza son una muestra del conocimiento de Gutiérrez.
“No se equivocó al hacerlas, porque cuando se construyó El Fortín se disparaba con aspauses, que lanzaban una especie de bolas de plomo, y no eran muy precisos, por mejor que fuera el tirador, así que sí apuntaba a la troneras aunque el hoyo fuera grande, no era fácil acertar”, detalló Silva.
Incluso, hicieron la prueba con equipo similar al utilizado en esa época, a fin de determinar que tan fácil resultaba colocar un tiro dentro de El Fortín y comprobaron que no era sencillo, pero sí era más fácil para el tirador que estuviera dentro de El Fortín acertarle al rival, ya que tenía mayor visibilidad gracias al tamaño de las troneras.
NUNCA HUBO ENFRENTAMIENTO BÉLICO
El Fortín nunca fue utilizado en enfrentamientos militares, según los informes de Silva, el único conflicto que se dio en él fue con estudiantes de la comunidad, molestos porque un comandante decidió colocar un gran cañón en lo alto de El Fortín.
Esto incomodó a la población herediana, y fueron los estudiantes quienes encontraron la forma de obligar a bajarlo.
Atacaron a los celadores de El Fortín con sus resorteras lanzándoles piedras, con tanta insistencia que obligaron a quitar el cañón de allí. A parte de este hecho, nunca se utilizó El Fortín para guerras, y quedó allí como una muestra del conocimiento de Gutiérrez en las artes manuales y también en las de guerra.
Esta obra se construyó con bloques de piedra de un metro cuadrado cada uno, y cubiertos con ladrillo.
¿EXISTEN LOS TÚNELES BAJO EL FORTÍN?
Bajo El fortín y bajo otras edificaciones del centro de la provincia y más allá, existen los túneles, que en realidad fueron construcciones para el primer acueducto de la provincia, el cual data de los años 1800, y mediante los cuales se trasladaba el líquido desde las montañas del Bosque de La Hoja, hasta San Antonio de Belén.
Así lo muestran los planos del acueducto que se conservan en el Archivo de la Municipalidad de Heredia, atravesaban toda la provincia; sin embargo, por las construcciones siguientes se fueron bloqueando y hoy no se sabe con exactitud dónde están sus entradas.
Se nota la huella de los tuéneles bajo edificios como La Comandancia y el Liceo de Heredia, donde el piso se siente diferente en algunos sitios, lo cual se ha dicho desde muchos años atrás, que es porque ahí van los tuéneles. Para José Silva es lógico pensar que un sistema tan complejo de acueducto como el que existió, al quedarse sin agua sea fácilmente confundible con túneles, ya que eran edificaciones de ladrillo, piedra y calicanto.
¿QUIÉN FUE FADRIQUE GUTIÉRREZ?
Fue un personaje polémico en su época y cuyo rastro ha llamado la atención de varios escritores, entre ellos Luis Dobles Segreda, quien en una de sus obras narra parte de la historia de Gutiérrez.
Dobles Segreda indica que el creador del Fortín nació precisamente en lo que hoy es el parque de Heredia, antes plaza pública, donde se reunían los pobladores por miedo a los temblores que azotaron la región.
Su historia estuvo ligada a esa zona, ya que mientras construía el Fortín, también levantó su casa, ubicada 200 metros al sur del parque central, hoy convertida en una tienda. A esta obra se le conoció como “La Fortina”, pues los rumores de la época indicaban que se había construido con los mismos recursos destinados al Fortín y por eso se encareció su costo.
Gutiérrez terminó en el exilio tras un intento de golpe de Estado a Próspero Fernández. Regresó al país pero no a Heredia, se fue a Esparza donde falleció sin que hasta hoy se conozca donde fue enterrado, pues la historia lo dejó en el olvido.
La “Fortina” su casa ubicada 200 metros al sur del parque de Heredia, fue demolida hace unos 30 años y en su lugar se ubica hoy la tienda Siglo XXI.
Tampoco existen fotografías ni retratos de Fadrique Gutiérrez, por lo que su rostro es hoy un enigma para la historia, lo que sí se conocerá pronto es la verdadera historia de La Fortina, que está siendo escrita por Pompilio Segura.