Lecciones de las crisis financieras en los EE.UU. y Japón
Luis Di Mare H. (dimareluis@queremosvotar.org)
Suponga que una finca genera $500 mensuales (250.000 colones) "libres de polvo y paja", o sea, $6.000 al año. Es razonable que alguien compre esa finca en -digamos- $60.000, 10 veces lo que genera en un año, puesto que colocando esa plata en una inversión bien segura, por ejemplo en un certificado de depósito en dólares que paga un 5% anual, obtiene solamente $3.000 al año. Pero parece poco razonable que alguien pague digamos $18 millones por esa finca -300 veces lo que genera en un año-, porque esos $18 millones en certificados de depósito al 5% rendirían $900.000.
Sin embargo, por lo menos en los EE.UU., a finales de los 1990s se llegaron a vivir situaciones tan absurdas como esa. ¿Por qué? Porque cuando alguien compra una corporación, no compra la compañía en sí, sino las acciones de la compañía, y compañias como Microsoft, el gigante que elabora programas de cómputo, vio el precio de sus acciones multiplicarse cientos de veces. Por eso se pagaron precios exorbitantes por las acciones de muchas compañías de alta tecnología, con la esperanza de que tuvieran esos extraordinarios aumentos de precios. Pero acabó ocurriendo que las personas compraban acciones simplemente porque aumentaban de precio, y que se endeudaban gravemente para comprar más acciones. Semejante situación era insostenible, puesto que el dinero para comprar acciones se agota, y en el 2000 ocurrió lo inevitable: Se derrrumbaron los precios de las acciones tecnológicas.
Se temía que eso acarreara una enorme crisis, debido al enorme endeudamiento en que habían incurrido millones de personas para comprar acciones. La Gran Depresión, probablemente la mayor catástrofe económica de los tiempos recientes, ocurrió después del derrumbe de los precios de las acciones en 1929.
Sin embargo, los EE.UU tuvieron un período de estancamiento económico o recesión y hoy gozan de un crecimiento económico saludable. Pero en el Japón las cosas no fueron así. En 1999 los precios de las acciones habían caido cerca de 60% y los precios de la tierra cerca de 70% (no tengo información más reciente). El Japón sufrió un grave estancamiento económico durante años.
Se han aducido diferentes razones para que eso ocurriera, pero Alan Reynolds, de CATO Institute, aduce que el sistema tributario tuvo mucho que ver en esta crisis. En 1989 el Japón instauró el Impuesto al Valor Agregado (IVA), y aumentó fuertmente impuestos sobre la renta del capital, sobre los intereses, sobre las ganancias de capital de las acciones, sobre la tierra y sobre los edificios. En cambio, los EE.UU. en el 2003 hicieron un fuerte recorte de impuestos: Recortaron impuestos a las ganancias de capital, a la renta de las personas, a los dividendos y permitieron que cierta maquinaria fuera depreciada rápidamente.
Mientras que el Japón a partir de 1990 se sumía en una profunda crisis, en los EE.UU. después de los recortes de impuestos aumentó notablemente la inversión en las empresas, el empleo y la producción, y las acciones empezaron a recuperar su valor, sin recuperar, vale decir, los extravagantes niveles del 2000.
En el Japón tomaron medidas que tienen bastante en común con las de nuestro plan fiscal. En los EE.UU, al reducir los impuestos al capital y la renta, al permitir más rápidas depreciaciones, hicieron que su sistema tributario se pareciera más a un "flat tax".
Se decía que los recortes de impuestos iban a llevar a una merma en los ingresos tributarios, pero, tal y como pronosticó Richard W. Rahn, ocurrió lo contrario: Los ingresos tributarios aumentaron $411.000.000.000 en 1 año y 7 meses. En el Japón, sí ocurrió una caída de los ingresos por impuestos. Si en los EE.UU. hay un importante déficit es porque el gobierno gastó más, no porque bajaron los ingresos por impuestos
Las lecciones de esto es que si se grava el capital, éste puede perder valor, que si aumentan los impuestos, puede llegarle menos dinero al gobierno y a todas las personas. Más en http://www.anfe.or.cr/Historia_de_dos_burbujas_Japon_EUA.htm
*Miembro Comité Ejecutivo ANFE