Círculo vicioso (FINAL)
Luis Di Mare H. (dimareluis@queremosvotar.org)
Lo que algunos autores llaman "el costo de la formalidad" impide a muchos salir de la pobreza: Una microempresa "informal", como tantas, que se esconde del gobierno, que no paga cargas sociales ni cobra impuestos como el de ventas o IVA (impuesto al valor agregado), aunque la ley la obligue si, por ejemplo, quiere exportar, tiene que "formalizarse", tiene que hacerse visible al gobierno, tiene que empezar a pagar IVA y cuotas de la CCSS, pero frecuentemente empezar a hacer esos pagos que antes no hacía, representa un costo tan grande, que no puede pagarlo y opta por seguir escondiéndose de un gobierno que cada día la abruma con mayores costos, como el IVA que probablemente establecerá en los próximos días nuestra clase política.
Se dice que el peor flagelo de quienes son pobres es la inflación, pero si eso fuera así, habría que decir que el peor flagelo es el colón, de cuya pérdida de valor usualmente ellos no pueden protegerse. Eliminando el colón e instaurando como moneda el dólar o el euro, se acabaría ese flagelo, pero eso no lo hace el plan fiscal, sino al contrario, instaura el IVA.
El plan fiscal es esencialmente una generalización del impuesto de ventas o IVA, confirmando lo que he dicho tantas veces, que el destino del IVA, casi siempre, es aumentar. El plan fiscal establece una renta mundial, que esencialmente intenta gravar las actividades en las que Costa Rica no tiene nada que ver: El gobierno costarricense puede gravar con impuestos al microempresario informal incapaz de exportar porque éste produce y vende en Costa Rica, pero, retomando el ejemplo de días atrás, difícilmente puede gravar a Ronaldinho, si viviera acá, por los partidos que juega fuera del Costa Rica, porque Ronaldinho no necesita a Costa Rica para jugar esos partidos y si le cobran impuestos por esos ingresos, simplemente se va a un país en donde no le cobren.
El gasto del gobierno costarricense frecuentemente es inflexible, eso quiere decir que si una actividad deja de ser útil, ésta continúa efectuándose y consumiendo dinero. Esa inflexibilidad lleva a la necesidad de un aumento continuo del gasto del gobierno. En una propuesta esbozada en un artículo titulado "Estructura tributaria pragmática" el economista Dennis Meléndez Howell resuelve brillantemente, en mi opinión, ese problema. El plan fiscal, en cambio, no lo resuelve y esencialmente garantiza que el gobierno pueda continuar aumentando impuestos y el gasto.
La aprobación del plan fiscal favorece la entrada en un círculo vicioso: El gobierno podrá aumentar los impuestos como nunca, el sector público tendrá cada vez más dinero y el sector privado cada vez menos, esto llevará naturalmente a personas del sector privado a buscar empleo en el sector público y a defender con todas sus fuerzas eso empleos una vez obtenidos. Llegará el momento -si es no que llegó ya- en que los funcionarios públicos controlarán la política, y ya no será posible detener el aumento del gasto del gobierno, facilitado por el plan fiscal. El problema es que el gobierno quita a las personas dinero que esas personas usarían para comprar los bienes y servicios que necesitan y les entrega los bienes y servicios que el gobierno cree que ellas necesitan, pero el gobierno no sabe qué necesitan o no puede producirlo. CODESA nos enseñó que si el gobierno produce bienes y servicios que históricamente han sido producidos solamente por el sector privado, la situación termina muy mal. Entonces tendremos un enorme aumento de "gasto social" y otros servicios públicos, al estilo de Cuba, por ejemplo el gobierno graduará profesionales que solamente conseguirán trabajo en el sector público.
No tengo una bola de cristal y me equivoco tanto como cualquiera, pero son tantas veces que en el mundo situaciones como éstas han terminado en crisis, en un gobierno sin dinero que se ve obligado a despedir funcionarios públicos y a no pagar sus deudas, que uno no puede más que preocuparse seriamente al ver que se establece un sistema tributario que ha llevado a tantos países ricos a aumentos enormes del gasto del gobierno. Esos países, por ser ricos, pueden soportar una crisis sin que una parte importante de su población caiga en la pobreza, nosotros, no podemos.
*Miembro Comité Ejecutivo ANFE