• Vecino de Grecia arrasó con todos los premios:
SE GANÓ ¢100 MILLONES, UN CARRO Y UNA MOTO
• También ¢700 mil en tiempos.
Betania Artavia
bartavia@diarioextra.com
Fotos: Héctor Rodríguez
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“Chito” hizo mesa gallega en su tierra, Grecia. Se pegó el domingo un carro, una moto, ¢700 mil en tiempos y ¢100 millones del gordo navideño. Pese a haberse convertido en millonario continúa trabajando porque afirma que el dinero, poquito o mucho, no debe cambiar a nadie. No quiso revelar su identidad por seguridad.
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A “Chito”, un vecino de Grecia, le llovieron las bendiciones este año, no solo porque Dios lo curó de un problema cardiaco sino también porque el domingo le dio al gordo, y en serio… Se ganó ¢100 millones con la lotería, y como si fuera poco, se pegó la rifa de un carro, la de una moto y para terminar de redondearla también se llevó ¢700 mil en tiempos.
Es casi increíble tener tanta suerte, pero más increíble aún porque “Chito” no acostumbra jugar chances o lotería durante el año, solo compra unos pedacitos para Navidad. Y normalmente juega el número 53.
Fue la casualidad, el destino o la forma en que Dios escogió premiar a su familia por mantenerse siempre apegada a sus leyes, pues es muy religiosa y humilde.
Dentro de su vivienda se respira esa calidez de hogar, esa unión familiar y es precisamente en familia como agradecieron a Dios por esa bendición, según contó la esposa de “Chito”.
“En la noche, cuando vimos la lotería, estábamos muy emocionados. Mi esposo los cogió y le dijo a mi hijo mayor: ‘Aquí, en estos papelitos, está su casita, si esto es cierto’. Y nos abrazamos todos para agradecer al Señor porque esto es una bendición.
El azar no es cosa de Él, pero Él sabe cómo y cuándo uno necesita algo y se lo da”, comentó la esposa del millonario, quien prefirió no dar su nombre.
“Chito” casi no pudo dormir el domingo y muy temprano el lunes se fue a la Junta de Protección Social de San José con un amigo para cambiar el gordo y comprobar si realmente era verdad lo que estaban viviendo.
Después de ese día de euforia en familia todo volvió a la normalidad. El continúa atendiendo su negocio en Grecia, como cualquier día más. Va a su casa a almorzar, camina por el centro del cantón y lo único diferente es que siente que lo ven diferente, pero para él todo sigue igual y espera seguir trabajando normalmente y pasando su tiempo con la familia, que considera es lo más importante en su vida.
¿CÓMO LO HIZO?
“Chito” compró una acción para la rifa de un carro con la fe de dárselo a su hijo menor, pero ni siquiera escogió el número sino que se dejó la primera acción que tenía el vendedor.
“La acción tenía el número 40 y cuando el chancero me ofreció lotería se me ocurrió decirle que si tenía el 40 se lo compraba, y me dijo: ‘Aquí tengo estos ocho pedacitos del 40’, y se los compré.
Igual me pasó con los tiempos, pasó por aquí un señor vendiendo, igual, le pregunté si tenía el 40 y le puse, y así también con la acción de la moto”, comentó “Chito” mientras reposaba en el sillón de su casa, esperando que fueran las 2 p.m. para ir a abrir el negocio.
Fue así como el domingo cuando a las 7:04 p.m. salió el 40, su esposa, quien estaba planchando, lo llamó para contarle y él muy emocionado le dijo que se habían ganado el carro, luego se dio cuenta que también la moto.
Su esposa y sus hijos se fueron al negocio para celebrar que se habían ganado el carro y al regresar revisaron la lotería y se llevaron la sorpresa.
“Él tenía las manos temblorosas cuando me llamó para decirme que viera los cabitos de lotería, yo le dije: ‘¿No me diga que somos millonarios?’, pero con mucho cuidado, como si no fuera algo muy importante, porque me daba miedo, pues él acaba de estar muy malito del corazón.
Ya Dios me lo sanó, pero siempre es mejor que no se lleve emociones fuertes. Después nos unimos todos a orar para darle gracias a Dios y pedirle su guía”, comentó la nueva millonaria.
“Yo no estaba ni oyendo el sorteo, fue mi esposa la que me dijo. Después sí me impresioné mucho, pero el Señor me dio la paz y ahora estoy tranquilo”, detalló “Chito”.
¡MILLONARIA HACIENDO TAMALES!
En medio de la felicidad de haber recibido semejante lluvia de bendiciones, la esposa del nuevo millonario aún no cree lo que pasó y sigue con su vida normalmente, porque -afirma- un poquito o mucho dinero que les llegue no puede hacer a una persona diferente, así que ellos van a seguir siendo los mismos.
La encontramos haciendo los tamales para la Navidad como si nada hubiera pasado en su casa. El único deseo especial que tiene es ir a conocer el Hotel Barceló porque siempre le llamó la atención ir y aún no lo han hecho.
“Nacimos desnudos y todo lo demás es bendición. Dios es el dueño del oro y la plata, y cuando Él decide bendecirnos lo hace de la forma que uno ni se imagina. Lo que sí le pedimos mucho es que nos dé sabiduría para discernir lo que debemos hacer”, comentó mientras preparaba café y palmeaba tortillas con queso.
“Yo le pedí al Niño una computadora porque no tengo, entonces le dije a mi esposo si me la iba a comprar y me dijo: ‘Claro’. Además de eso, lo que queremos es bendecir a nuestros hijos con un lotecito y una casita. También queremos ayudar a unas personas que conocemos y tienen más necesidad”, detalló.
Esta nueva millonaria se mantiene con su delantal al frente de la cocina de la casa, preparando la comida de su esposo e hijos, aunque un poco resentida porque en los últimos dos días nadie come por la emoción.
VA A AYUDAR A SUS HIJOS
Los nuevos millonarios de Grecia pretenden utilizar ese dinero con mucha cautela, incluso esperarán a tener la cabeza fría antes de tocarlo.
Lo que sí tienen claro es que lo primero que harán será comprarle una casa a cada uno de sus hijos y darle carro a su hija porque el que tiene se le dañó hace pocos días, y ayudarle con los gastos de la universidad, pues está preparando la tesis y en eso se le va todo el salario, según comentó su madre.
“Quiero comprarle una lavadora a mi mamá y una cocina a una tía”, comentó mientras palmeaba unas tortillas con queso para el café de la tarde. Al lado del mueble de la cocina la esperaban las hojas de plátano para continuar con la tamaleada.
También quiere ayudar a unas familias necesitadas e irse de paseo al Hotel Barceló con la familia, pero ante todo seguir siendo una familia unida para que Dios continúe bendiciéndolos.