• Adolfo Montero está muy mal de salud y ahora pide ayuda a los costarricenses
GORGOJO: “AYÚDENME”
Ariel Chaves González
achaves@diarioextra.com
Fotos: Graciela Solís
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Aquí junto a su hijo Olmán, quien lo recogió y le dio su casa.
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A sus 62 años de edad Adolfo Montero, a quien todos conocen como “Gorgojo” se encuentra pasando momentos muy difíciles con su salud tras fallarle su hígado, el cual no procesa bien la sangre que llega a su cerebro. En resumen el humorista no razona bien tras padecer cefalopatías hepáticas que lo llevan a olvidar las cosas. El pasado viernes 18 de noviembre conversó con DIARIO EXTRA en la casa de su hijo en Heredia donde lo cuidan. Con tono dificultoso y aun gozando de muy buen humor pudo conversar y aprovechó para solicitarle a los costarricenses que lo ayuden. Para estar un poco mejor Montero necesita de una medicina bastante cara llamada Lactulosa la cual tiene un valor de ¢8.000. Si usted desea ayudarlo comuníquese al teléfono 261 82 19 con Yorleny.
-¿Cómo esta don Adolfo?
-Ya saben por si la dudas que he dejado de animar porque estoy muy enfermo. Me encuentro incapacitado. Ya no soy el mismo de antes que tenía mucha energía.
-¿Tiene una pensión que lo amparé?
-Para nada. Yo no tengo pensión de ningún tipo por eso le pido a la gente, Ayúdenme. No tengo plata y esta medina que tomo es muy cara. Tengo 62 años viviendo del humor pero ya no puedo trabajar. Yo le digo a los del Ministerio de Cultura que me ayuden, que yo no tengo casa.
-¿Dónde están sus hijos, familia?
-Mis hijos no me ayudan, solo me visitan. Bueno vivo con uno que me ayuda.
-¿Qué extraña?
-Estar enfermo no me permite trabajar y eso es lo que extraño.
-¿Cómo se llama la enfermedad que usted tiene?
-En dos platos, cirrosis.
-¿Cuál fue la mayor locura que hizo en su vida?
-Tomar...
-¿Qué le dice usted a la juventud para que no tome?
-Yo les digo que no tomen, que vayan a la escuela. Yo creo que el alcohol es el enemigo número uno del país.
-¿No ha perdido el humor?
-No, vieras que no, es más, vieras que así estoy muy bien.
-¿Qué dicen los médicos?
-Bueno me dicen que tengo que conseguir medicinas pero ya no me ven. Los médicos me dijeron que me pueden dar medicinas pero que ya no pueden hacer nada más por mí.
-¿Puede seguir contando chistes?
-(Risas) Sí, sí puedo pero los tengo como olvidados.
-¿Dónde está su novia?
-(Risas) Bueno solo tengo una. Se llama Ericka y me atiende muy bien. Ella es nicaragüense y tiene un hijo nicaragüense.
-¿Cuántas esposas tuvo usted?
(Risas) Solo una y se llama Miryan
-¿Está chiquilla?
(Risas) Nombres, tiene como 38 años.
-¿Ha pensado hacer una maratónica?
-Mirá…, ahora me llamó Opo Marín y me dijo que me iba a ayudar. Bueno ya me hicieron una, pero eso fue hace dos meses.
-¿No ha pensado que lo ayuden en la Teletón?
-Vieras que no he pensando pero podría ser.
-¿Sus amigos humoristas lo llaman y lo visitan?
-No me visitan, creo que llaman pero no me visitan.
-Usted viajaba mucho a Estados Unidos, ¿dónde están todos para que lo ayuden?
-Bueno, tengo un hermano que vive en Estados Unidos y me está ayudando un poco.
-¿Dónde está toda la plata que hizo con su humor?
-(Risas) Toda la gasté. Yo reconozco que tomaba mucho.
-¿Cree que le está cobrando el de arriba?
-(Risas) Claro que me está cobrando.
-¿Se arrepiente usted de la fiesta que se pegó?
-(Risas) No, no me arrepiento. Yo hasta en las islas Bahamas anduve. Conozco todo Estados Unidos. Un día estaba en Miami y un capitán de barco me dijo, móntese aquí y nos vamos.
-¿Qué pasó con todos los discos que grabó?
-Yo grabé como cinco discos. Ahora no tengo nada de eso.
-DDM le hizo un disco de Gorgojo Rojo, ¿qué paso con la plata?
-Bueno me pagaron como un millón y ya...
-¿Qué hizo el carro que tenía?
-Sí, tenía un Toyota 4 Runner que vendí para pagar mis medicinas.
-¿Cuál será su futuro?
-Por mi edad ya dependo de los chiquillos. Ya no puedo trabajar
-¿Cuánto necesita al mes?
-Necesito como ¢50 mil.
-¿Alguien se lo está dando?
-No, no para nada.
-¿Cuánto plata llegó a tener usted?
-Mucha plata y toda me la gasté.
-¿Usted trabajó en varias emisoras como Columbia y Puntarenas?
-Claro, trabajé en Columbia y Puntarenas. No me han ayudado.
-Finalmente, ¿qué le gustaría que dijera en su tumba?
-La risa se terminó de parte de Gorgojo... muchas gracias a todo Costa Rica por el apoyo cuando fui el primer humorista del país.