• Disconformidad porque no se obtiene certificación de seguridad:
TORTUGUISMO EN PUERTOS LIMONENSES
SHIRLEY SANDÍ
ssandi@diarioextra.com
Fotos: Manuel Azofeifa
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Largas filas de tráilers se conformaron en las afueras de los puertos de Limón y Moín por el tortuguismo protagonizado por los trabajadores desde el martes a las 4 p.m.
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El hecho de que los puertos de Limón y Moín aún no hayan recibido la “Certificación de Protección de las Instalaciones Portuarias” requerida para obtener el aval internacional de funcionamiento, mantiene disconformes a los trabajadores, los cuales han iniciado medidas de presión como el tortuguismo para obligar a la administración a invertir en las deficiencias detectadas. Esta medida generó enormes filas de tráilers que no pudieron cargar mercadería de cuatro barcos que traían fruta.
La División Marítimo Portuaria del Ministerio de Obras Públicas y Transportes ha realizado dos inspecciones en las cuales estos puertos sacaron nota roja. Un oficio de esta oficina emitido el 2 de junio anterior señala que si bien se ha cumplido con la entrada en funcionamiento de un circuito cerrado de televisión, la colocación de agujas en los accesos principales y los uniformes de los guardas, aún no puede extender la certificación porque hace falta brindar capacitación efectiva a todos los funcionarios tanto en el uso del circuito cerrado como en el compromiso para cumplir la normativa. También detectaron la falta de protocolos para el control de ingreso de personas, vehículos y cargas y una evidente vulnerabilidad de las instalaciones por la vía marítima.
Zulema Chávez, representante del Sindicato de Trabajadores de Japdeva, aseguró que la administración no se ha comprometido para lograr la certificación y el superávit de más de ¢5.300 millones lo guarda en lugar de invertirlo en las necesidades de los muelles, como grúas y montacargas.
“No quieren equipar el puerto para que cobre lo que debe y para rematar Aresep no sube la tarifa del canon”, indicó la dirigente.
El sindicato teme que los puertos sean cerrados por no cumplir con el requisito al 16 de agosto, cuando se cumple la fecha límite. Recalcó a su vez que los trabajadores no están realizando tortuguismo, sino que están trabajando como lo dicta el reglamento, de manera minuciosa.
JAPDEVA POSITIVA
Por su parte Alberto José Amador, presidente ejecutivo de Japdeva, señaló que trabajarán arduamente para cumplir con los requisitos necesarios, pero es imposible lograr el objetivo si el personal no se compromete con la causa.
A su vez recalcó que la entidad ha realizado capacitaciones tanto nacional como internacionalmente pero tal parece que muchas personas no las aprovecharon. Es por ello que hizo una instancia para que los empleados y la administración unan voluntades para salir adelante con la certificación, aunque se mostró seguro de conseguirla antes de la fecha límite.
Con respecto de los cuestionamientos por la falta de equipo, indicó que ya están en licitación la compra de 50 montacargas mientras que las grúas por su alto costo se espera conseguirlas por medio de una donación internacional, pues la entidad según lo dicta la ley, sólo puede endeudarse por ¢1 millón.