San José, Costa Rica, Miércoles 13 de abril de 2005, 23:42

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• Colegio José Joaquín Vargas Calvo, San Pedro

LA COLEGIALA QUE LUCIFER ABRAZÓ POR JUGAR LA OUIJA

• La joven debió ser hospitalizada.

• Varios estudiantes recibieron atención especial.

• Director pide a padres diálogo con los muchachos.

Adrián Marrero Redondo
amarrero@diarioextra.com
Fotos: Héctor Rodríguez

Antonio Bonilla Zarceno, director del Colegio José Joaquín Vargas Calvo, en San Pedro de Montes de Oca.

Una estudiante de séptimo año del Colegio José Joaquín Vargas Calvo, en San Pedro, fue trasladada a la Sala de Emergencias del Hospital Calderón Guardia tras entrar en una especie de trance luego de pasar al menos tres días invocando a Lucifer a través de la ouija.

Un estudiante de noveno de esta institución con identidad protegida narró a DIARIO EXTRA todos los acontecimientos misteriosos que rodearon este caso, e incluso algunas partes del hecho fueron confirmadas por el director del colegio.

Nadie sabe en qué momento comenzaron, pero los estudiantes, especialmente de séptimo año, empezaron a realizar ouijas caseras con las que iniciaron el juego. Como ocurre casi en la totalidad de estos hechos, el juego empezó a cautivar a los participantes, quienes terminan por comunicarse con el demonio, que busca siempre cómo apoderarse de las almas de aquellos que se alejan de Dios.

Una de las estudiantes que estaban jugando era la novia del joven de noveno año. Ella, de tan solo 13 años, empezó a ser atraída por la pasión de ese juego diabólico.

“Yo pasé por los poyitos donde estaban jugando y por la curiosidad me quedé observando”, explica el estudiante de noveno año. Su novia estaba jugando con la ouija y en ese momento le preguntaron si podía abrirle las piernas y en el momento ocurrió ese hecho.

“Yo vi muchas cosas, por ejemplo en otro juego el demonio le abrió el botón de la blusa a otra estudiante. Mientras tanto, mucha gente estaba observando y varios se pusieron a jugar”, comentó.

Entre las preguntas que le hicieron fue cuál era su nombre y éste dijo que se llamaba Satanás. “Su número preferido era el seis y dijo que no le gustaba el siete. En uno de los casos le pidieron que dibujara algo y lo que hizo fue una estrella de cinco picos. En otra le pidieron que dibujara su cara y entonces hizo dos cuernos y un circulo”, narró el estudiante.

Los jóvenes le preguntaban varias cosas, como a quién asustaría y a quién le haría daño. Cuando la novia del joven de noveno año terminó de jugar se fue para donde éste estaba.

LAS VOCES DEL DEMONIO

“Entonces ella me dijo: ‘Escucho voces. Me está siguiendo... siento que él está aquí’. Yo le preguntaba qué le decía y entonces ella me respondió: ‘Me dice que quiere que sea de él’, y luego pasó algo muy extraño”, indicó el joven.

Explica que en ese momento la joven empezó a reírse, pero haciendo gestos de llanto. “Lloraba y a la vez se reía y me decía: ‘Está detrás de mí, está detrás de mí, me está abrazando’, y seguía riéndose y llorando”.

El novio tomó a la joven de la mano y se la llevó detrás de unas aulas, estaba asustado, pero tenía claro lo que debía hacer. “Yo empecé a orar por ella y entonces me decía: ‘No puedo, no puedo, él no me va a dejar, me dice que lo mande a comer mier... Él quiere matarlo a usted y ahora quiere matarme a mí también’”.

El joven le insistía en que debía salir de la situación. La tomó de la cabeza y continuaba orando, a la vez que le daba ánimo para que se resistiera a la presencia del maligno. “En un momento la observé y me di cuenta que estaba como desmayada y entonces yo la llamaba y le decía: ‘Por favor, no se rinda’, y continué orando, fue en eso donde como que su cuerpo pegó un brinco y ella volvió en sí. Me miró a los ojos y me dijo: ‘Ya no puedo más, él es el que me controla’. Para ese momento yo estaba más asustado”.

En ese momento llegó otra estudiante, quien al igual que el joven de noveno año está muy metida en las cosas de Dios y le dijo a la joven que la viera a los ojos. En ese momento ella (la poseída) miró a la otra joven a los ojos y le dijo a Satanás que dejara en paz a su víctima. “Entonces de ella salió una voz más gruesa y dijo: ‘No porque ella es mía’, y se le quedaba mirándola fijamente a los ojos”, apuntó.

Los jóvenes invocaban a Dios y le ordenaban al demonio que abandonara el cuerpo de aquella joven. “En ese momento la voz dijo: “La voy a dejar ir, pero voy a regresar por las dos”, en eso ella se desmayó y cayó en mis brazos”, recordó el estudiante de noveno año.

En ese momento a la joven le preguntaron si se acordaba de algo y dijo que no, “pero cuando me volvió a ver a mí me dijo que ya se había ido”.

DE LA ORIENTACIÓN AL HOSPITAL

Después del enfrentamiento con el mismo demonio, el joven tomó a su novia y se la llevó a tomar agua, luego la llevó a caminar por el colegio. “Ella se quedaba ida y en ese momento pensé en llevarla a la iglesia, pero me decía que no podía porque tenía que ir a ‘Mate’, yo pensaba llevarla a alguna iglesia”, narró.

El joven de noveno año se fue para Estudios Sociales, pero cuando salió no encontró a su novia a Matemáticas. Empezó a buscarla hasta que la halló sentada en unos poyitos.

“Le dije que fuéramos a tomar agua y cuando íbamos me topé a la orientadora, entonces le expliqué todo y nos mandaron a buscar una bebida caliente. En ese momento ella se quedó observando hacia el cielo y decía: ‘Ahí está, ahí está’”.

En ese momento llegó una auxiliar y se llevó a la joven hasta la dirección del colegio. “Al poco tiempo salió, pero ella estaba como un zombi. Yo le preguntaba qué le pasaba y no respondía nada. Ella quería como ir, quería ir a buscar algo, pero no la dejábamos salir”, expresó.

En ese momento ingresó una vecina que se encontró con la joven, quien tenía la mirada fija observando hacia un lado. “Pero estaba como ida, entonces la quise tocar, le agarré la mano y le dije que era una hija de Dios y que los hijos de Dios no se comportaban así. En ese momento empecé a orar, ella se recostó a mi hombro y se puso a llorar”, recordó.

Explica que luego la metieron a la orientación, donde estuvo cerca de 15 minutos sin decir nada, hasta que empezó a toser y luego se puso a llorar. “En ese momento yo le pregunté qué le pasaba y ella empezó a decir que era una voz que la perseguía. ‘Es esa voz que me sigue y me sigue’. Ella decía: ‘Ahí está, ahí está’”.

SATANÁS LA PERSIGUIÓ HASTA LA CASA

La mujer seguía haciéndole preguntas a la joven con el fin de sacarla del trance en que se hallaba. “Entre las preguntas que le hice fue que si días atrás la molestaba y ella decía que la noche anterior había estado en su casa. “Él me respira en el oído, me respira en el oído”, respondió la joven.

La mujer le preguntó qué le decía Satanás y la joven le respondía: “Dice que yo tengo que ser de él porque yo soy mala y no valgo nada”.

En ese momento entró la madre de la joven y simplemente al verla dijo: “Reprendo todo espíritu maligno”. En ese momento la tomó en sus brazos, pero pese a que la estudiante se resistía, la tomó por la fuerza y la subió a un taxi, luego se la llevó directo hacia el Hospital Calderón Guardia.

La joven pasó varias horas internada en el hospital y luego de que se tranquilizó fue dada de alta y llevada a su casa.

VARIOS JÓVENES FUERON ATENDIDOS

Antonio Bonilla Zarceno, director del Colegio José Joaquín Vargas Calvo, confirmó que algunos estudiantes fueron atendidos. “Eso se hizo porque ante un evento como este, algunos que son más débiles caen en una histeria colectiva”, explicó.

Bonilla aseguró que algunos jóvenes estaban muy asustados ante fenómenos inexplicables para ellos, aunque científicamente sí tienen explicación. “Inmediatamente el departamento de orientación y los profesores guías acudieron primeramente a sacarlos de la histeria colectiva y después se llamó a los padres de familia para que busquen la parte médica”, indicó Bonilla.

Mencionó que además tomaron medidas preventivas para dialogar con los grupos de todos los niveles para que eviten buscar las cosas que no pueden manejar y explicarles científicamente qué es lo que ocurrió para que entiendan de qué se trata.

“A algunos jóvenes implicados lo que les dijimos fue que buscaran al sacerdote o al pastor de su comunidad y que hablen con ellos y nos traigan una nota donde se establece que fueron atendidos espiritualmente”, apuntó.

Afirmó además que “los jóvenes buscan esto por necesidad de socializar y no saben que pueden caer en juegos peligrosos. La situación sí fue preocupante pero no al extremo, como se puede creer”.

“Lo que me interesa a mí es que los padres de familia y los jóvenes comprendan que existen cosas mucho más importantes que éstas, como por ejemplo, encontrar a Dios, buscar la religión, que es lo que falta en muchas casas, y así no tendremos necesidad de estar llamando a entes extraños cuando tenemos a un ser Todopoderoso que nos puede ayudar aún más en nuestras vidas”, señaló.

SITUACIÓN PUEDE SER MUY SERIA

Bonilla manifestó que los jóvenes en su inexperiencia e inmadurez buscan cosas extrañas. “Pero también la influencia de las películas satánicas y demoniacas en la televisión despiertan en ellos el interés por cosas que no pueden manejar”, reseñó.

Para el director esta situación puede ser muy seria. “Así como Dios existe, el mal también existe. Si llamamos a Dios y si invocamos a Dios, éste nos ayuda, confortándonos y dándonos ayuda espiritual, pero si llamamos al otro lado, también nos puede salir”, apuntó.

Dijo además que desde ese punto de visto este asunto no es una cosa tan tonta. “Yo lo que hago es un llamado a los padres de familia para que dialoguen con sus hijos. Tanto joven que se ha perdido con drogas y otros que se suicidan es producto de una falta de comunicación con el padre de familia y un alejamiento de los muchachos con la parte religiosa, que es lo que ahora está faltando bastante”, concluyó.

Ultima actualización de esta página: 12:20:18 15/10/07
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