San José, Costa Rica, Sábado 19 de junio de 2004, 13:52

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PRISMA

VUELA HASTA DONDE NO TE ALCANCEN

Por Mario Ugalde C.

Subdirector
mugalde@diarioextra.com

Un amigo lector me envió un comentario muy pequeño, pero que dice mucho. El mensaje es muy profundo y sin duda alguna nos ayudará a luchar por ser cada día mejores hijos, hermanos, padres, esposos y amigos.

Resulta que, después de la Segunda Guerra Mundial, un joven piloto inglés probaba un frágil avión monomotor en una peligrosa aventura alrededor del mundo. Poco después de despegar de uno de los pequeños e improvisados aeródromos de la India, oyó un ruido extraño que venía de atrás de su asiento. Se dio cuenta de que había una rata a bordo y que si roía la cobertura de lona, podría destruir su frágil avión.

En ese momento pensó en que podía volver al aeropuerto para librarse de su incómodo, peligroso e inesperado pasajero. De repente recordó que las ratas no resisten las grandes alturas. Volando cada vez más alto, poco a poco cesaron los ruidos que ponían en peligro el viaje, hasta que desaparecieron por completo.

Sin duda alguna, esta simple historia de un soldado inglés nos deja muchísima enseñanza; y es que, si de alguna forma te quieren destruir, por envidia, calumnia o por lo que sea, vuela más alto.

Si te critican, vuela más alto.

Si te hacen alguna injusticia, vuela más alto.

Siempre que te quieran hacer algún daño, recuerda que las ratas no resisten las grandes alturas. Deseo que hoy y siempre tengas el coraje y la valentía de levantar el vuelo y volar alto, siempre muy alto, con la cabeza en las nubes, pero los pies bien fijos en la tierra.

Pero, cuando estés volando, debes saber mirar hacia abajo y ver que existen personas para las que eres grande e importante y que, en esa misma proporción, también mires para arriba y veas cómo es de grandioso el cielo que te cubre y percibas el tamaño de tu pequeñez frente al universo.

Siempre debemos recordar que detractores existen en todos lados; sin embargo, si convertimos el optimismo en un atractivo e importante ejercicio, buscamos nuevas formas de ver las situaciones y le encontramos la comba al palo, como dirían algunos, estaremos a las puertas de la superación personal.

El optimismo es esa luz que siempre debe guiarnos por los senderos que transitemos, no importa lo escabrosos que sean, ni los peligros que nos asechen. Siempre hay un ángulo positivo al cual mirar, un ambiente alentador al cual escuchar, un amigo al cual acudir, una puerta la cual abrir y una nueva actitud que asumir.

Por eso, volemos alto... cada día más alto, hasta llegar a la alegría y el optimismo, ya que la primera nos prepara y la segunda nos guía, ambas nos motivan y nos impulsan a dar lo mejor de nosotros, mejoran mis resultados y mis relaciones, irradian y magnetizan los entornos, nos convierten en una mejor persona y un mejor líder. En definitiva, te debes a ti mismo. Dedícate a hacer algo para mejorar la sociedad en la cual vives y no les hagas caso a quienes quieren destruirte.

Ultima actualización de esta página: 12:28:02 15/10/07
Parte de la Sociedad Periodística Extra Limitada.