San José, Costa Rica, Jueves 15 de julio de 2004, 05:58

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• Costa Rica a la segunda ronda de la Copa América

¡QUÉ BIEN SABE GANAR ASÍ!

• Jugaremos ante Colombia el sábado en la tarde.

Kenneth Hernandez
Enviado Especial
Khernandez@diarioextra.com

Los chilenos Rafael Olarra (izquierda) y Alex Varas reaccionan ante el gol costarricense que los dejaba fuera, al tiempo que Andy Herron iniciaba la celebración (Reuters).

TACNA, PERÚ.- Que forma de lavarse la cara, borrar a los chilenos en la cancha, silenciar a la marea roja con un gol de infarto, con hombres que dejaron sangre, sudor, hormonas, todo por un boleto a la segunda ronda.

Sí, Costa Rica pudo, hincó al favorito en presencia de su gente, lo liquidó cuando más duele, en tiempo de descuento, ese período donde ni siquiera hay chance para levantar la cara.

Y ahí está, la bandera nacional desfilará una vez más por las canchas de la Copa América, el 2-1 sobre Chile demostró que las palabras sobran cuando el amor por la camiseta, el orgullo y la capacidad se imponen a la soberbia.

Más que una lección de fútbol, una lección de vida, no hay que darse por vencido nunca.

Aunque la afición se meta al campo o el rival tenga estrellas...todo sobra cuando hay disposición por sobresalir.

DE MENOS A MÁS

Arranque de cabeza fría, pase al pie, mirada al frente y portillos cerrados, cero titubeos a la hora de montar la ofensiva o bloquear el avance rival.

El entorno por sí sólo exigió entrega al máximo, por un lado la barra chilena alentado a sus once hombres y al otro, un grupo de ticos fundidos con peruanos a una sola voz.

La vocación de romper la cabaña de Varas fue clara desde el silbido inicial; primero Centeno de tiro libre, luego Herron de media distancia y Solís al filo del área, evidenciaron que era el momento de liquidar o liquidar. No obstante, la puntería -otra vez- no dio en el blanco.

Chile confundido por instantes, naufragó en busca de un líder que hiciera la pausa, abriera el campo y enchufara a sus delanteros. “Chamagol” González sembró peligro al bañar a Ricardo, mas, Wright sacó con apuros la redonda.

Igual sucedió con Luis Jiménez, quien en la línea de sentencia malogró una clara opción. La propuesta tica, con Herron solitario abrigado por cuatro hombres a sus espaldas, le dio equilibrio al plantel, un solo bloque atacaba o defendía según las circunstancias. Lo vital era no caer en los yerros pasados.

Eso sí, el volumen de ataque no resultó contundente, la rígida vigilancia del capitán Olarra impidió que Herron cabalgara libre en territorio opuesto.

Los sudamericanos mejoraron notablemente del minuto 30 hacia arriba, mayor desgaste y seguridad en el último tramo los caracterizó; poco a poco asomaron su rostro en la puerta de González hasta que de nuevo un parpadeo dejó el primero en contra.

Tanteador en el minuto 40’, balón al corazón del área, nadie presionó a Olarra y este solamente puso su testa para enviarlo al fondo.

Gol reflejo de una historia de antaño, jugar bien por instantes pero una simple desatención pasa la factura. No vale atacar sino se resguarda la parte trasera con efectividad. Esa fue la enseñanza de la primera parte.

LO MEJOR

Tras vivir momentos de descontrol al reinicio, los nacionales tomaron la confianza necesaria para igualar las cifras.

Con tan sólo una mitad para apostarlo todo, Pinto incluyó a Wilson y quitó a Badilla, en aras de agregar un hombre al fuerte. No había por que defenderse.

Luego de sufrir un remezón en propia puerta, Wright empujó el esférico con 13 minutos de juego, al desviar un remate de Solís y revivió las esperanza de clasificar.

La Tricolor no se desesperó, aguantó la arremetida chilena para iniciar su propio camino a la meta rival.

Chile no se quedó atrás y probó a González en innumerables oportunidades, el arquero se redimió de sus errores pasados y con aplomo protegió los tres palos.

Con sus puños, de estirada o metiendo su pie, el portero lució sensacional, negó el gol cuantas veces y como quiso. Si antes fue villano, hoy porta el cartel de héroe.

Su accionar tuvo el complemento de un grupo de jugadores que a punta de derroche, entrega e inteligencia creció a pasos agigantados.

Y el premio a tal disposición llegó, en tiempo de descuento, Herron quedó sólo frente al arco, enfundó el cañón y .....Gooooooool, Trujillo allá va la Sele.

Si antes dijimos, como duele perder así, ahora, ¡Qué bien sabe ganar así!

FUE MARAVILLOSO

Junior Díaz: “Tuvimos motivación, unión de grupo, luchamos hasta el final y nunca dimos esto por perdido, lo merecíamos”.

Alonso Solís: “Lo hicimos a base de ganas y consistencia, nunca perdimos la esperanza”.

Andy Herron: “Todavía nos falta oxígeno, estábamos en deuda, gracias al cuerpo técnico por esta oportunidad, por suerte tiré a marco y fue gol”.

Luis Marín: “ Contento, lo hicimos, fue un partidazo, la gente tiene que estar contenta, sacamos la casta cuando nos daban por muertos”.

Ultima actualización de esta página: 12:27:06 15/10/07
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