San José, Costa Rica, Sábado 13 de diciembre de 2003, 12:33

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SAN NICOLÁS NOS DEJA LOS BOLSILLOS VACÍOS Y LA PACHANGA DOLOR DE CABEZA Y MALESTAR

Nos aproximamos a la celebración de la Navidad y el año nuevo. La primera es una oportunidad para la meditación cristiana y para la reunión familiar; pero la segunda es una completa "pachanga", donde la gente verdaderamente "toma como un cosaco y come como un romano", o sea que ahí los límites se olvidan por completo.

Pero, lamentablemente, la Navidad también se encuentra en decadencia. Desgraciadamente en algunos hogares costarricenses esta reunión de toda la familia se ha limitado a una vez por año, y casi a la fuerza, o asisten por el qué dirán. Ya los padres, abuelos e hijos no se reúnen con frecuencia, como en el pasado.

Algunos se justifican diciendo que actualmente el padre, la madre y los hijos trabajan o estudian, lo que no les deja espacio para la reunión familiar. ¡Pero eso es mentira!, porque si hay espacio para "otras cosas" menos importantes, ¿cómo no hay para la familia?

Es cierto que las cosas ahora son más difíciles que antes, todos estamos obligados a trabajar más, y por eso tenemos menos tiempo, pero debemos hacer el esfuerzo, porque la reunión familiar es una oportunidad única para que padres e hijos compartan los sufrimientos y los éxitos, se conozcan más, y con ello se fortalezca la unión familiar, que a futuro nos traerá muchas ventajas.

Así como la Navidad debe ser una fiesta familiar, el Nuevo Año debería aprovecharse para meditar, para descansar y prepararnos adecuadamente a fin de hacerles frente a los retos del nuevo año. Pero no, en nuestro país esta celebración es una charanga, donde muchos irresponsables se desbordan y sacan sus instintos animales para, bajo los efectos del licor, agredir a sus esposas e hijos. ¡Qué lamentable!

Para mí, la celebración del Año Nuevo es intrascendente, porque las verdaderas celebraciones importantes deberían ser el nacimiento de un hijo, el matrimonio de ellos, la graduación, el éxito que alcancen en la vida, o la recuperación de la salud de un ser querido. Pero el comercio, con la culpabilidad nuestra, ha convertido las fechas de Navidad y año nuevo en un negocio de millones y millones de colones, con un "San Nicolás" que lo único que hace es limpiar los bolsillos de los pobres a los que tanto les costó ganarse el "aguinaldito".

Por eso mi humilde recomendación es que celebremos estas fechas con alegría y sin desbordamientos. Porque los excesos lo único que hacen es poner al descubierto que no hemos ganado nada y que estamos más pobres que antes. Las borracheras nos provocan "eternos" dolores de cabeza y las enormes comilonas nos generan malestar estomacal.

Finalizo agradeciendo a todos los que han tenido la bondad de leer mis comentarios durante este año y, por supuesto, pidiendo a Dios y a la "Virgencita" que le siga ayudando a nuestro Director, don William Gómez Vargas, para poder tenerlo pronto integrado a la familia del Grupo Extra.

Los mejores deseos para que disfrutemos unas felices fiestas en familia y buenos augurios de progreso en el año nuevo. Recuerden que en DIARIO EXTRA los queremos de verdad. ¡Gracias porque solo con su apoyo hemos logrado convertirnos en el periódico de más venta en Costa Rica!

Ultima actualización de esta página: 12:23:55 15/10/07
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